En el Spegelsalen –Salón de los espejos-, del Gran Hotel de Estocolmo, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, acompañada por el Rey Carlos XVI Gustavo de Suecia, inauguró esta mañana el Foro de negocios chileno-sueco, instancia generada para que las compañías europeas pudieran conocer más sobre el mercado chileno y las oportunidaddes de negocio en nuestro país.

Para ello, se reunieron autoridades del área económica del país europeo, como el Ministro de Empresa e Innovación, Mikael Damberg; el Subsecretario de Empresa e Innovación, Oscar Stenström; la Gerente General de Business Sweden, Ylva Berg; además del Presidente de Confederation of Swedish Enterprise, Jens Spendrup, y empresarios de importantes firmas. Y por parte de la delegación chilena, estuvieron los ministros de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, de Transportes y Telecomunicaciones, Andrés Gómez-Lobo, de Minería, Aurora Williams, y del Servicio Nacional de la Mujer, Claudia Pascual; el Vice Presidente Ejecutivo de CORFO, Eduardo Bitrán; el Director General de Relaciones Económicas Internacionales, Andrés Rebolledo; el Director de la Agencia de Promoción de la Inversión Extranjera, Vicente Mira, y el Embajador de Chile en Suecia, Jose Goñi.

Tras escuchar las presentaciones del ministro Mikael Damberg y de empresarios suecos, la Mandataria se refirió a los retos que enfrenta la economía de nuestro país, que ha sentido los efectos de la desaceleración económica mundial y de la caída de los precios de los commodities, señalando que “incluso con un esfuerzo sostenido para mejorar nuestra competitividad y la productividad, nos enfrentamos a un desafío aún mayor a largo plazo: promover la innovación y el emprendimiento empresarial en los ámbitos públicos y privados.

En este sentido, detalló que los esfuerzos de su Gobierno apuntan a la creación de industrias innovadoras, generar nuevas oportunidades de negocio y dejar la dependencia de los recursos naturales. Para ello, se creó la Agenda de Productividad, Innovación y Crecimiento, que contempla un conjunto de iniciativas destinadas a reactivar nuestra economía, tales como la reciente firma de un proyecto de ley para mejorar la productividad mediante el mejoramiento del sistema financiero, haciéndolo más accesible, y promoviendo la exportación de servicios, un sector económico que se ha más que triplicado en los últimos diez años.

Asimismo, indicó que otro reto es atraer más inversión extranjera directa (IED), la cual en los últimos ha mostrado un aumento sostenido, mejorando la competitividad de Chile y aportando nuevos recursos, así como el desarrollo tecnológico, empleo y conocimiento especializado.

Sobre este punto, la Mandataria destacó que “la estabilidad política y económica de larga data de Chile, su transparencia y competitividad, así como sus excelentes perspectivas de negocio, posicionan a nuestro país como un excelente destino para la inversión extranjera en América Latina y uno de los principales destinos del mundo. Debido a su infraestructura y conectividad, también sirve como una plataforma para la realización de negocios en toda la región”.

En esta línea, subrayó que nuestro país cuenta con una nueva institucionalidad en materia de fomento y promoción de la inversión extranjera directa en Chile, que establece garantías para los inversores extranjeros, tales como una invariabilidad tributaria del 44.45% por un período de hasta 4 años, comenzando el 1 de enero de 2016. Además, crea la Agencia de Promoción de la Inversión Extranjera, en reemplazo del Comité de Inversiones Extranjeras, a cargo de coordinar e implementar la política estatal en la materia, de acuerdo a los estándares de organismos internacionales, como la OCDE y el Banco Mundial.      

La Presidenta Bachelet enfatizó que “esta visita ha representado una oportunidad para fortalecer nuestra colaboración e invitar a las empresas suecas a invertir en Chile” y recalcó que cerca de 125 empresas suecas tienen representación en nuestro país, gracias a nuestra estabilidad institucional, gestión responsable de la economía y una extensa red de acuerdos de libre comercio.

Por otra parte, la Jefa de Estado recalcó que, como países afines, ambos comparten la preocupación por la protección de los derechos humanos en los negocios. “Nuestro país apoya firmemente los Principios Rectores sobre empresas y derechos humanos de Naciones Unidas, que tienen un amplio consenso internacional. Estamos trabajando en la aplicación de estos principios a través de un Plan Nacional de Acción. Esta agenda a insta a las empresas a identificar y abordar los impactos potenciales sobre esos derechos, y por lo tanto prevenir conflictos entre las empresas y su entorno”.

Finalmente, la Mandataria sostuvo que “como países afines, podemos trabajar juntos por un desarrollo sostenible, promoviendo la innovación, el emprendimiento empresarial y un mejor entorno para las inversiones”.


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