La Presidenta Michelle Bachelet volvió a condenar este viernes la destrucción del Cristo de la Iglesia de la Gratitud Nacional, hecho ocurrido ayer jueves tras la marcha de la Confech.

Tras sostener una reunión con el equipo chileno a cargo de la demanda contra Bolivia por el río Silala, la Mandataria señaló que "los hechos de violencia son inaceptables, no vamos a aceptar que se ofenda la creencia de los demás porque rompen las reglas de convivencia básica".

"No tiene nada que ver manifestar ideas sobre la educación con el vandalismo que hemos visto ayer y que lo repudiamos completamente", enfatizó.

De igual manera, la Jefa de Estado recordó que "Chile siempre ha sido un país de respeto de distintos credos religiosos y creemos que tiene que seguir siendo así".

"Los hechos de violencia son inaceptables, no vamos a permitir que se vulneren los derechos a las creencias religiosas", remató Bachelet.

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