El buque científico “Cabo de Hornos” recaló este miércoles a la Base Naval de Talcahuano para embarcar los instrumentos y al equipo multidisciplinario de 14 científicos, designados por el Ministerio de Economía, para integrar el comité que estudiará el fenómeno de la marea roja presente en las regiones de Los Ríos y Los Lagos.

El científico Alejandro Buchmann, académico de la Universidad de Los Lagos, es uno de los integrantes de este comité de estudio, quien indicó que los laboratorios del Cabo de Hornos serán la plataforma que servirá para realizar la toma de muestras que se requieren para estudiar este fenómeno que ha afectado las costas del país.

“Vamos a ir a la zona donde hubo el vertimiento de salmones, vamos a tomar muestras de diversos tipos con el fin de tratar de ver si hay alguna relación con el florecimiento de algas, pero también vamos a recorrer toda la zona de Chiloé expuesta al Pacífico, donde tomaremos muestras de diversos tipos que puedan decirnos cuáles son las razones más plausibles por las cuales se dio este fenómeno, con la magnitud que ocurrió en el sur de país”, afirmó.

Esta comisión multidisciplinaria está integrada por profesores de las Universidades de Concepción, Católica de Santiago, y de Los Lagos, donde van expertos en oceanografía, químicos, analistas en marea roja, expertos ambientales que analizarán la interacción entre efectos ambientales y acuicultura. A los que se sumarán dos pescadores de Ancud que cumplirán la función de observadores.

El profesor Buchmann, junto con destacar el trabajo conjunto desarrollado entre el Ministerio de Economía, las entidades académicas y la Armada de Chile, para organizar esta comisión científica en sólo dos semanas, agregó que “el objetivo a corto plazo es abordar la contingencia que tiene relación con el vertimiento de salmones, las situaciones de mortalidad de variadas especies, lo que nos indica que estamos frente a situaciones oceanográficas diferentes, que están causando estos eventos a lo largo de la costa. Es por eso que (estas situaciones) debemos abordarlas de manera más integrada para poder tener explicaciones a distintos niveles”.

En relación a los resultados, señaló que estos tendrán distintos tiempos “algunos datos ya estarán procesados cuando nos bajemos del buque, otras muestras serán analizadas en tierra porque requerirán de análisis químico y esos se demoraran un par de días. Nosotros nos hemos dado como plazo un mes de toma de datos. En el agua serán unas semanas, pero otras se tomarán en tierra”.    

En relación a esta nueva comisión, el comandante del “Cabo de Hornos”, capitán de navío Carlos González, indicó que en total son 15 los puntos de muestreos que se recorrerán, “navegaremos más de mil millas náuticas, pero 525 estarán dedicadas sólo a la investigación. El monitoreo comienza este jueves (26 de mayo), trabajaremos en turnos día y noche hasta completar los 15 puntos, los que iniciaremos en el sector norte de la isla de Chiloé y después la recorreremos completa; primero la costa oeste, después en el sector sur ingresaremos por la boca del Guafo, continuaremos en el Golfo de Corcovado, para terminar en el seno del Reloncaví”.

Cabe destacar que el buque científico Cabo de Hornos posee capacidades oceanográficas que permite realizar estudios avanzados; entre ellos, equipamiento multihaz para efectuar batimetría del fondo marino y así obtener registro de la morfología de la costa y del fondo marino en aguas oceánicas.

En tanto, el comandante en jefe de la Segunda Zona Naval, Contraalmirante William Corthorn, destacó que este es un buque que viene a contribuir en forma importante al mundo científico y oceanográfico en beneficio del Estado de Chile y sus habitantes, como en esta oportunidad lo es colaborar en el estudio del fenómeno de la marea roja.

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