Si, podía ser peor, ya que la encuesta Plaza Pública Cadem levantada la semana pasada y dada a conocer esta jornada, respecto de la evaluación ciudadana de la figura de la Presidenta Michelle Bachelet, su gestión y la de su Gobierno, volvió a bajar.

Y quizá estadísticamente la medición no sería relevante en otras circunstancias, pero al ser una medición que se hace semana a semana y al obtenerse estos resultados cuando la evaluación hace varios meses es mala, resulta preocupante, a lo menos.

En lo específico, quienes están de acuerdo con la figura y gestión de la mandataria se mantienen en el 18% de los encuestados, y quienes rechazan todo eso subieron del 73 al 74%, una cifra inédita hasta ahora.

Y, a pesar que la jefa de Estado mantiene una aprobación del 53% respecto de su Carisma (con una desaprobación del 46%), todos los otros atributos que hacían de la Presidenta el personaje ancla del Gobierno y la coalición que la respalda, la Nueva Mayoría, siguen cayendo.

“Conoce las necesidades de las personas” tiene un 45% de aprobación y un 53% de desaprobación; “Cuenta con autoridad y liderazgo” un 27% de apoyo y un 72% de rechazo; “Le genera confianza” tiene un apoyo del 26% y un rechazo del 73%; “Tiene capacidad para solucionar los problemas del país” es aprobada por un 25% y desaprobada por un 73%, y el atributo “Cumple lo que promete” cuenta con un 20% de apoyo y un 76 de rechazo.

Por su parte, el gabinete repuntó en su aprobación ciudadana, ya que fue del 10 al 11%, pero su desaprobación cada vez es más lapidaria, ya que escaló del 81 al 84%.

En el área de gestión, la cosa está cada vez peor, puesto que en todas se registra una baja significativa entre julio y agosto.

La aprobación de lo hecho en Educación fue del 20 al 17%,, en Salud fue del 17 al 9%, en Economía del 21 al 16%, en la Creación de empleos del 23 al 20% y en Lucha contra la delincuencia del 11 al 8%.

Las áreas extremas son Relaciones internacionales, que cuenta con una aprobación del 47% y una desaprobación del 43%, y Corrupción, que tiene apenas un 8% de aprobación y un contundente 90% de desaprobación.

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