El presidente del directorio de la Empresa de Ferrocarriles del Estado (EFE), Germán Correa, afirmó que la última mantención estructural al puente que colapsó en el río Toltén se efectuó en 2011, debido a que sufrió algunos daños tras el terremoto del 27F de 2010. 

Producto del desplome de tres pilares del viaducto construido en 1898, siete de 50 vagones de un tren de carga de la empresa contratista Fepasa cayeron al cauce. Transportaban petróleo, soda caústica y clorato de sodio. 

“Hay un plan permanente de mantención de puentes y el 13 de septiembre estaba contemplada la nueva mantención. Las obras se van a haciendo de acuerdo al nivel de la gravedad de los hechos”, dijo Correa. 

Añadió que la preocupación central es despejar los vagones caídos al lecho del río “lo antes posible”. Valoró que no se registraron pérdidas humanas en este accidente. 

Reiteró que no se han presentado filtraciones de la carga de los vagones hacia el cauce y que la investigación está centrada en determinar las causas del episodio. También informó que se revisará el estado de todos los puentes del país. 

De igual manera, señaló que están evaluando las posibilidades que existen para lograr reponer a la brevedad la instalación, donde no se descarta la instalación de un puente mecano. 

Armada no ha detectado químicos en el Toltén tras la caída de vagones

Funcionarios de la Armada se encuentran en la ribera del río Toltén, catastrando el estado del agua tras la caída del viaducto y de los vagones cargados de sustancias químicas y combustible, para lograr determinar si el agua sufrió contaminación. 

Las muestras han sido extraídas en tres puntos del río (100 metros río arriba del lugar exacto del accidente, en el mismo lugar de la emergencia y 100 metros más abajo), consistiendo en análisis a través de una sonda multiparamétrica del estado del agua. 

El gobernador marítimo de Valdivia, comandante Cristian de la Fuente, señaló que “la sonda permite medir la temperatura, la conductividad, el oxígeno y el PH (acidez) del caudal para determinar posibles alteraciones que pueda sufrir producto de la supuesta presencia de sustancias químicas”. 

El comandante De la Fuente agregó que “hasta el momento las muestras no han arrojado mayores alteraciones ni presencia de sustancias químicas en el agua, sólo mostrando alterados los niveles normales de conductividad, lo que podría atribuirse a la caída al cauce de aguas servidas provenientes de una cañería que sufrió daños producto del accidente”. 

La Armada llevó al lugar una oficina móvil para coordinar de mejor manera las labores de toma de muestras, pronosticándose que durante las próximas horas continuarán los trabajos con apoyo de cerca de 10 marinos. 

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