El arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, declaró que los hechos registrados en la iglesia de la Gratitud Nacional –"que lastimosamente se hacen cada vez más frecuentes"- evidencian una "crisis de la conciencia nacional". 

Por ello, dijo Ezzati en una declaración "quiero volver a repetir las palabras que en otro tiempo pronunció mi predecesor, el cardenal Raúl Silva Henríquez: Matemos el odio antes que el odio mate el alma de Chile”. 

También hizo un llamado a la comunidad nacional "a que nos detengamos y pensemos seriamente: ¿Cuáles son las causas más profundas de este desencanto y de este clima de violencia? Ciertamente hay causas profundas. Tenemos que saber escucharlas y discernirlas". 

"En el Chile de hoy hay serias situaciones de injusticia social, que no deberían existir. Hagamos el esfuerzo de volver a dialogar sobre nuestra vida en comunidad. Me parece que en un espíritu de solidaridad y búsqueda del bien común, esas injusticias podrán ser gradualmente superadas", agregó. 

"Esta invitación es también para el movimiento estudiantil. Estos días he podido escuchar sus demandas. Entiendo profundamente sus aspiraciones, y los animo a no apagarlas. Pero al mismo tiempo, me pregunto si sería posible que estas aspiraciones se concreten cada vez más en acciones de diálogo, que faciliten mayormente un camino de progreso", añadió. 

Además, afirmó que "ante la violencia y el delito, las cárceles no son la solución profunda para alcanzar la paz. Insisto, es en el hogar donde los hijos, desde que son pequeños, ven el ejemplo de sus padres: el cariño que se manifiestan, el respeto, la capacidad de resolver los conflictos pacíficamente". 

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