A quince días que se comience a preparar el juicio oral por las responsabilidades en la fallida alerta de tsunami del 27 de febrero de 2010, la fiscalía se encuentra realizando intentos para evitar el juicio oral. 

Pese a las ofertas, que la fiscalía busca consensuar con los abogados de los imputados, no ha habido acuerdo y las defensas rechazaron “de plano” aceptar el procedimiento abreviado con penas menores a los 818 días que pidió la fiscalía. 

Según la información que este martes reproduce El Mercurio, los imputados afirmaron que prefieren enfrentar el juicio oral “y tener la opción de ser absueltos”. 

Cabe mencionar que el nuevo jefe regional metropolitano Occidente del Ministerio Público, José Luis Pérez transparentó al resto de los representantes de los imputados, en la cita llevada a cabo ayer, que con los abogados del ex subsecretario del Interior, Patricio Rosende,; la ex directora de Onemi, Carmen Fernández, y el ex jefe de Alerta Temprana, Johaziel Jamett, hubo un acercamiento en cuanto a suspender el pronunciamiento de ellos, bajo condición de una tarea social y un monto -cercano a $180 millones- que repare el daño ocasionado a las víctimas.

Por otra parte, el abogado querellante, Alfredo Morgado, sostuvo ante una eventual salida alternativa que “bajo ningún motivo vamos a aceptar suspensiones del proceso que finalmente determinarán un sobreseimiento definitivo”. 

El abogado dijo, que en el caso de los familiares de las víctimas que él representa, “ellos quieren una condena, necesitan sentarse en estrados y contar lo que ocurrió; es parte de la reparación de este proceso que se ha extendido durante mucho tiempo”.  

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