"Estamos tranquilos, muy tranquilos", fueron las esquivas palabras de Iván Bravo, minutos antes de ingresar a la sala del Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago. El padre de Bastián, el joven de 20 años, que apareció muerto en una quebrada de Lo Prado en 2014, fue imputado junto a su esposa Mireya Sepúlveda por abuso sexual y producción de material pornográfico infantil en contra de su hija menor de 11 años.

Después de 16 días de intenso juicio al matrimonio, el tribunal liderado por la jueza Celia Catalán, determinó finalmente absolver de todaslas imputaciones al padre de Bastián Bravo, puesto que consideró que los cargos no sólo no "se encuentran acreditados", sino que tampoco "fueron suficientemente probados".

Sin embargo, en relación a la madre, el tribunal, salvo un voto en contra del juez Cristian Soto, condenó a la mujer por los delitos de abuso sexual y producción de material pornográfico infantil. "No fue ni un juego, ni las acciones estaban enmarcadas en actividades educativas tal como declaró", aseguró la jueza Catalán.

La pena definitiva se dará a conocer el 10 de agosto próximo. De hecho, la fiscalía durante la lectura dle fallo reiteró para Mireya Sepúlveda una condena de siete años de presidio mayor en su grado mínimo, es decir, una pena que va desde 5 años y un día hasta 10 años.

Según la investigación de la fiscal Paola Trisotti, los supuestos delitos quedaron al descubierto cuando el matrimonio hizo pública una denuncia por la desaparición de su hijo Bastián, quien fue hallado muerto el 21 de enero de 2014 en una quebrada de la Cuesta Lo Prado.

Por casualidad, en el marco de las pericias por este suceso, personal de la Policía de Investigaciones (PDI) encontró en el computador que ocupaban los padres de Bravo una serie de 18 fotografías de alto contenido sexual tomadas a su hija, que entonces tenía 6 años, por lo cual ambos fueron detenidos.

Las imágenes habían sido captadas por Mireya Sepúlveda con su celular y luego almacenadas en el computador del padre, según declaró la mujer.

Firma mensual y arraigo

El matrimonio Bravo Sepúlveda, tras conocer el fallo, abandonó tribunales en completa libertad. No quisieron hacer comentarios del fallo. "No, no vamos a hablar", dijo Iván Bravo evidentemente molesto. Mireya Sepúlveda lo siguió de cerca, evidenciando aún los oos enrojecidos de tanto llorar frente a los jueces.

Pese a que la fiscalía esgrimió, en el caso de la madre de Bastián, que se acogiera la medida cautelar de peligro para la seguridad de la sociedad y peligro de fuga, el tribunal oral determinó que permanecería con firma mensual y arraigo nacional. Ello luego de que su abogado defensor, Alex Caroca, argumentara que su representada padece de un transtorno de personalidad, que contaba con irreprochable conducta anterios, y había colaborado todo el juicio.

"Esto es una verguenza nacional. No lo esperábamos. Cómo es posible que los jueces no hayan acogido los relatos de testigos y las fotos. Era para una condena ejemplificadora. Ahora esta niña quedará a merced de estas personas", lamentó Ingrid Romero, directora de la Agrupación No + Abuso Sexual Infantil", que estuvo presente todo el juicio. Las representantes de la organización, tras conocer el fallo, aprovecharon de increpar al matrimonio juzgado.

Pese al fallo, la fiscal Paola Trisotti mantuvo la calma. "Quiero leer nuevamente el fallo y analizar con detención los rgumentos que el tribunal entregue para sustentar la condena. En caso de no quedar conformes recuriremos a la nulidad del caso", dijo la abogada a cargo del caso.