Hoy se realizó la sexta jornada del juicio oral que se lleva a cabo contra los padres de Bastián Bravo. En la oportunidad, los jueces del Cuatro Tribunal Oral en Lo Penal escucharon la declaración de Iván Bravo, padre del joven que fue hallado en la cuesta Lo Prado en 2013, quien junto a su esposa Mireya Sepúlveda están acusados por abuso y pornografía infantil. 

Durante su declaración, Bravo efectivamente confirmó que su esposa habría tomado un set de fotografías eróticas a su hija, que entonces tenía 6 años y que fueron halladas por la PDI en su computador y teléfono móvil. Sin embargo, el acusado aclaró al tribunal que tal acción se habría realizado en "contexto de juego".

“Las fotos son de mi hija, las sacó Mireya con el teléfono celular en contexto de juego”, dijo Bravo ante los jueces. “No eran fotos para compartirlas, no me parecieron aceptables, no son fotos apropiadas para la niña”, confirmó el imputado, quien reconoció que se trataría de fotografías “eróticas”, porque captarían los genitales de la niña. Sin embargo, aseguró que su esposa las habría tomado como parte de un juego, porque habría encontrado que "la vagina de su hija es linda”.

Ante las consultas de la fiscal del caso Paola Trisotti, el imputado aseguró que Mireya Sepúlveda efectivamente habría olido y besado el cuerpo de la menor. Relató que después de bañarla le habría dicho que "olía bien" y que “le pasaba la boca por la entrepierna”. Además, comentó que si bien la niña se bañaba a diario, este juego no se habría realizado todos los días. "Yo sólo la besaba de la cintura hacia arriba", recalcó.

Finalmente, el imputado explicó que ni él ni su esposa guardaron dichas fotografías, por lo que a su juicio habría sido su propio hijo fallecido, Bastián, quien las habría guardado puesto que Mireya Sepúlveda no domina esos programas.


Penas

Ambos progenitores fueron acusados por la Fiscalía Centro Norte como autores del delito de abuso sexual infantil y pornografía infantil, tras la desaparición de Bastián en 2013. El cuerpo del menor fue encontrado sin vida en la Cuesta Lo Prado tras dos meses de su desaparición, caso que dio un giro luego de que la PDI investigara a los padres de la víctima, Mireya Sepúlveda e Iván Bravo, por actos de connotación sexual en contra la otra hija de ambos, que actualmente tiene 10 años.

En este juicio, la Fiscalía Centro Norte solicita en contra de Mireya Sepúlveda una de pena de 7 años de presidio por el delito de abuso sexual de su hija de 6 años y otra pena de 4 años de cárcel por el delito de producción de material pornográfico infantil.

Para el imputado Iván Bravo la fiscal Trisotti pidió una pena de 4 años de cárcel por abuso sexual y otros 800 días de presidio por almacenamiento de material pornográfico infantil.