El caso de la muerte de Viviana Haeger dio un vuelco hace unas semanas luego que el presunto autor material de su crimen, José Pérez Mansilla, confesara el hecho asegurando que actuó como sicario tras ser contactado por su ex jefe y esposo de la víctima, Jaime Anguita.

El hombre por este motivo se encuentra en prisión preventiva en Puerto Montt tras ser imputado por parricidio tras ser sindicado como el autor intelectual del hecho.

Pese a esto, ya en 2010 cuando la contadora desapareció de su hogar en Puerto Varas, y su posterior hallazgo en el entretecho de su vivienda tras 42 días, que las miradas apuntan hacia Anguita.

El 7 de octubre de dicho año, el cónyuge de la víctima señalaba en el Llanquihue que en el crimen quizás "haya habido terceras personas" tras la desaparición de especies de Haeger. "La caja de valores estaba debajo de la cama, había dinero y joyas de mi esposa, que en total sumarían más de un millón de pesos. A ello se suma la desaparición de una cámara de vídeo y una cámara fotográfica digital", relataba.

Sobre su deceso, indicaba que "es posible que ella haya sufrido de un síndrome asfíctico, porque tenía antecedentes de haberse asfixiado. Hace 18 años cuando retornábamos de nuestra luna de miel ella sufrió de asfixia y la tuvimos que llevar al hospital de Quillota".

Además, acusaba l a "presencia de tres vehículos en el acceso al parque Stocker" el día de la desaparición de su esposa.

Sin embargo, las palabras de Anguita no contaban con el respaldo de los cercanos a Haeger. Una amiga de la contadora indicaba a Revista Paula el mismo año que el hombre "no la quería" a la contadora.

"Él la engañó muchas veces. La hacía sufrir. En todos sus partos estuvo sola. Cuando nació Susan, Viviana llegó a la casa con la guagua y recién ahí apareció Jaime. En vez de explicarle por qué no fue a la clínica le dijo: 'Me enamoré de otra mujer. Por fin siento plenitud. Me voy para vivir este amor…'. Eso no se le hace a una persona que no quieres. ¡Se le hace a una persona que odias!", relata Margarita Soto.

Pese a esto, Haeger a los cuatro meses recibió de vuelta a Anguita "por conservar la familia", aunque no logró mejorar los resultados.

"Dos meses antes se compró el libro Lecciones de seducción, de Pilar Sordo. Preparó una cena con velas se vistió linda. Llegó Jaime y ¿qué dijo? “Bah, se cortó la luz”. Y se fue al dormitorio a ver televisión", concluye la amiga.