No son pocos los estudiantes que, justo cuando los encuentran copiando, se meten el papelito con las respuestas correctas a la boca pasa zafar. Y algo similar fue lo que ocurrió en Chillán, en la Región del Biobío, cuando un joven, en vez de echarse un “torpedo” se metió ocho cartuchos de munición para esconderlas de una detención de la PDI. 

Todo ocurrió durante la noche de este jueves cuando efectivos policiales realizaban un patrullaje cerca del Hospital de Chillán, cuando notaron que un joven deambulaba por el lugar en actitud sospechosa. 

“Le piden su identificación y no había un diálogo claro y preciso ya que el sujeto no podía expresarse”, relató a Radio Bío Bío el encargado de la Brigada de Robos de la PDI, Jorge Aguilón.

Fue ahí cuando notaron que algo raro pasaba. Entonces, como es de esperarse, comenzaron a registrarlo y ahí encontraron un arma de fuego en su poder que estaba cargada con ocho cartuchos. 

Como los detectives querían conocer más detalles del caso, comenzaron a hacerle preguntas pero este no podía responder y cuando lo hacía, hablaba de una manera poco clara. 

“Al observar los detectives le notan en su boca que tenía una prominencia, algo que le sobresalía y se establecen que mantenía en su boca ocho cartuchos del revolver que portaba, más los ocho cartuchos que ya tenía el arma”, dijo Aguilón.

Por lo mismo, lo detuvieron y lo pusieron a disposición de la Justicia, un proceso que el detenido ya conoce, pues cuenta con antecedentes policiales por robo y hurto. 

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