El chofer del bus del Transantiago de la línea 210 que se quemó en plena calle Vicuña Mackenna, a la altura de General Arriagada en La Florida descartó que las llamas se hayan producido por problemas mecánicos e incluso aseguró que todo se trató de un ataque incendiario perpetrado por un objeto explosivo, puesto en el vehículo por desconocidos. 

Así al menos lo informa Julio Toyos, el jefe de asuntos corporativos de la empresa SuBus, a la cual pertenecía la micro que se quemó, quien afirmó a Radio Cooperativa que “la versión que nos entrega el conductor es que un par de personas se había subido un par de paraderos antes del lugar donde fue el incendio y habían dejado un artefacto artesanal incendiario”.

Toyos aseguró además que el chofer de la máquina se percató de la situación cuando algunos pasajeros le indican que algo raro pasa en la puerta de atrás, ubicada casi a 18 metros desde donde está el volante. Entonces, apegándose al protocolo, abrió las cuatro puertas para motivar la salida de quienes viajaban en la máquina. 

“Estas personas dejan este artefacto en la cuarta puerta, o sea, al final del bus. Estos son los buses articulados, de 18 metros. Algunos pasajeros le dicen al conductor que algo pasa atrás, él se dirige hacia la zona posterior del bus y, en ese minuto, sigue el protocolo y hace descender a los usuarios para ponerlos en seguridad”, afirmó el vocero de la empresa. 

“Todo indica que esto es eso, (un atentado), eso es lo que nuestro conductor nos dice”, agregó Toyos. 

De hecho, testigos que vieron cuando el bus comenzó a incendiarse precisan que antes de que salieran las llamas se escucharon explosiones previas. 

Cabe señalar que la máquina incendiada será pericia por el Gope y Labocar de Carabineros, con el objetivo de conocer más detalles del origen de las llamas. 

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