La Fiscalía de Putre encabezó este viernes la reconstitución de escena de los homicidios de dos funcionarios de carabineros, ocurridos el 22 de enero de 2015 en la zona altiplánica de Tacora, indagatoria en la que se encuentra formalizado y en prisión preventiva un ciudadano boliviano. 

La diligencia se llevó a cabo en una estancia cercana a la localidad de Chislluma, sobre los 4.200 metros de la Región de Arica y Parinacota, donde se produjo el enfrentamiento en que resultaron fallecidos el sargento Germán Cid y el cabo Víctor Godoy. 

La diligencia fue dirigida por el fiscal de Putre, Mario Carrera, quien trabajó en el lugar junto a peritos del Laboratorio de Criminalística y funcionarios de la Brigada de Homicidios de la PDI, además de efectivos del OS-9 de Carabineros. 

Si bien el imputado Juan Carlos Quispe Chacolla (20) fue trasladado hasta el lugar por personal de Gendarmería, decidió no colaborar ni participar de las diligencias, realizándose de todas maneras la diligencia por parte de la Fiscalía y la policía. 

Al respecto, el fiscal indicó que el objetivo de ésta fue aclarar contradicciones en la declaración del imputado y recrear la dinámica de los hechos, entre otros elementos. 

"En esta diligencia contrastamos los diversos elementos que hemos acumulado durante la investigación con las declaraciones que nos prestó en su momento el imputado", indicó. 

"El resultado de esta diligencia ha sido exitoso toda vez que revela que el trabajo que hemos desarrollado todo este año en esta compleja investigación ha rendido frutos y hoy nos tiene en un camino que se confirma cada día más", agregó el fiscal. 

El persecutor también dijo que "el imputado hizo uso de una facultad como la de guadar silencio. De todas maneras le dimos la posibilidad de cooperar en esta diligencia; sin perjuicio de ello no es que se haya negado absolutamente sino que por el momento decidió no participar". 

Quispe fue entregado por habitantes de la localidad de Charaña (Bolivia) a carabineros de la tenencia de Visviri, luego de que confesar su participación en el crimen de los policías chilenos para evitar un linchamiento. 

Según dijo en esa oportunidad, él y un ciudadano colombiano se escondieron en una habitación emplazada en el caserío de Chislluma Viejo, mientras que otros 2 peruanos involucrados se quedaron en otro sector. 

Cerca de las 5:30 horas del 22 de enero, arribaron al lugar los policías y tocaron a la puerta de la pieza, donde fueron recibidos con disparos por parte del imputado y del ciudadano colombiano, registrándose un enfrenamiento que les costó la vida a ambos efectivos. Tras ello, los dos extranjeros huyeron en dirección a Perú en una motocicleta. 

A pesar de esta confesión, Quispe se arrepintió posteriormente de su declaración. Actualmente se encuentra en prisión preventiva. 

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