La ciudadana francesa Marie Emmanuelle Verhoeven, conocida como “comandante Ana” -quien lleva más de un año detenida en India y es requerida en Chile el marco de la investigación por su eventual participación en el asesinato del senador y fundador de la UDI, Jaime Guzmán- entregó por primera vez su versión de los hechos.

"La comandante Ana no existe", aseguró Verhoeven en una carta abierta que está dirigida a la Presidenta Michelle Bachelet, y que está fechada el 30 de abril recién pasado, escrita en francés y a mano por la propia acusada, según consignó T13.

En 2014, el juez Mario Carroza procesó en ausencia a Verhoeven como autora del asesinato del fundador del gremialismo, cuanto supuestamente era integrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR).

"Soy una mujer, ciudadana francesa, tengo cincuenta y seis años, dos hijos y una nieta que tiene casi un año de edad. No la conozco porque ella nació poco después de que fui detenida en India. También tengo una familia, hermanos y una hermana, una madre y tenía un padre hasta el 28 de febrero de 2016. No pude volver a verlo ni estar con mi familia cuando él falleció", indicó Verhoeven.

A su juicio, los antecedentes "ponen de relieve un verdadero escándalo judicial y sin duda un escándalo político. ¿Quién mueve los hilos detrás de esta farsa?".

También pone en duda un acuerdo de extradición entre Chile e India y pregunta "¿tiene su país un real tratado con India? Si es así, por favor envíe una copia a mi gobierno -Francia- y a mis abogados (...) porque miramos en todos sus sitios de ministerios, parlamento, cortes de justicia y regresamos con las manos vacías".

"No soy ni la autora material ni intelectual. Entonces, ¿quién soy? Sólo una persona que trabajó con dos presos políticos en 1994. No hay otros vínculos. Puede buscar, no encontrará ninguno", escribió Verhoeven a Bachelet.

Asimismo, replicó que "su país ha recuperado un poco de libertad y usted es la Presidenta. Esto es bueno. Permítanme recuperar la mía, volver con mis seres queridos y llevar una vida normal. Si se pudo invocar razones humanitarias para estos grandes criminales, es fácil para usted evocar las mismas razones para una persona completamente inocente".

"Si la justicia chilena desea realmente escucharme, entonces debe hacer una Comisión Rogatoria en Francia por la vía legal . Nadie se opondrá, por el contrario. No tengo nada que esconder, no tengo nada que ver con el caso Guzmán”, insistió la acusada.

En la misiva, Verhoeven aseguró que el "personaje de la 'comandante Ana' no existe, es un personaje ficticio, inventado por las necesidades de la situación de aquellos que decidieron volver a escribir la historia oficial”.

“Desafío a cualquiera hoy en día a probar la autenticidad de esta 'comandante' . Mis abogados buscaron en todos los periódicos, publicaciones, declaraciones del FPMR y no encontraron una sola alusión a este personaje. Por otra parte , todos los testimonios de ex miembros del FPMR confirman que esto es una gran mentira", añadió.

Además, relató que durante sus años en Chile estuvo en la Cepal y con la Comisión Especial de Derechos Humanos para Chile, con sede en Ginebra, y que el día del asesinato de Guzmán -el 1 de abril de 1991- ella estaba en la peluquería.

Por último, planteó que la acusación no es más que “una cortina de humo, una farsa” de la extrema derecha y que toma como base testimonios de ex policías de Pinochet.

La ciudadana francesa acusó, incluso, que uno de esos policías "fue removido" de la institución "y trabajó -quizás hasta estos días- para la Fundación Jaime Guzmán (conflicto de interés muy muy grande). El mismo policía sería perseguido por varios crímenes de oponentes políticos del régimen del general Pinochet".

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