Cuando restan poco más de dos semanas para las celebraciones de Fiestas Patrias, funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) comenzaron a intensificar su programa de fiscalización en los puntos de venta de chicha y carne de vacuno, productos cuyo consumo se eleva considerablemente en estas fechas. 

El programa se inició en Iquique, con una visita previa a los 17 chicheros que llegaron hasta la capital de la Región del Tarapacá desde las zonas de San Felipe, Los Andes y Villa Alegre para expender a público el tradicional brebaje “dieciochero” en el sector del Cementerio N°3. 

“Hemos decidido visitar con anticipación a los chicheros que año a año llegan hasta nuestra ciudad, a fin de informar sobre los alcances de la Ley de Alcoholes N° 18.455 y su reglamento, e instarlos a realizar con la debida anticipación sus trámites ante el Servicio, a fin de que podamos muestrear su producto y poder garantizar así al público su potabilidad y aptitud para consumo”, explicó César Cardozo, director regional del SAG. 

El personero recordó que la producción de chicha es mayoritariamente artesanal, y puede venderse de manera fraccionada, por lo que existe la posibilidad de que sea adulterada en su venta final. 

En este sentido, Cardozo recalcó que en la elaboración de chicha está prohibida la adición de agua, el uso de endulzantes artificiales no permitidos, como sacarina, el uso de preservantes no autorizados y la elaboración a partir de materias primas no autorizadas. 

Asimismo, debe tener buen aroma, entre fruta y vino y sin partículas en suspensión. En tanto que, la chicha que se expenda en envases sellados, particularmente en los supermercados, debe estar etiquetada, señalando el nombre y dirección del envasador, el tipo de producto (chicha), su grado alcohólico (11,5 ° máximo) y el volumen. 

De igual forma, los inspectores del SAG visitaron los centros de expendio de carnes, vigilando que tengan a la vista la categoría a la que pertenece, tipificación que da cuenta del sexo, edad, grasa de cobertura y contusiones del animal. La categorías se identifican con las letras V, C, U, N y O, que van en orden decreciente de calidad. 

Asimismo, los locales siempre deben exhibir el nombre del corte a la venta, de manera de evitar confusiones o engaño al consumidor 

“La ley de Carnes N° 19.162 regula todos los eslabones de la cadena de la carne que incidan en la calidad final del producto que llega al consumidor, y otorga al consumidor el derecho a conocer el origen del producto que está comprando. Reglamenta además el transporte del ganado y la carne y sus condiciones de refrigeración”, explicó el director regional del SAG. 

También resaltó que al año se consumen más de 22 kilos de carnes de vacuno por persona, siendo uno de sus peaks de consumo las Fiestas Patrias. 

“Por eso el SAG, trabaja de manera permanente para garantizar que las carnes que los chilenos compran estén correctamente tipificadas y realiza inspecciones carnicerías y supermercados”, puntualizó Cardozo. 

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