Ayer, el Tribunal Oral en lo Penal de Valparaíso dictó su veredicto sobre las responsabilidades en el incendio que afectó a la ciudad puerto el 14 de febrero de 2013 y que afectó a más de 280 casas y dejó 1.200 damnificados de los cerros San Roque, Rodelill y la Planchada, condenando al obrero soldador de la empresa constructora RVC Carlos Rivas Quiroz.

En primera instancia, en un juicio penal el mismo tribunal absolvió al soldador. Sin embargo, la Corte de Apelaciones anuló ese juicio y ordenó la realización de uno nuevo, que concluyó ayer con la sentencia condenatoria en contra del obrero, el que habría confesado haber estado cortando fierros con un esmeril el día de los hechos y que, producto del fuerte viento, las chispas de su faena generaron el fuego en pastizales aledaños a la obra, alcanzando el bosque y extendiéndose a barrios completos de los cerros aledaños.

La sentencia, con precisión de la sanción impuesta al condenado, será notificado a los litigantes en una audiencia el próximo 18 de diciembre, a las 13 horas en el mismo tribunal.

El juicio tuvo como persecutor al fiscal Víctor Ávila, y contó con siete abogados querellantes, entre otros, la Intendencia Regional, CONAF, la Municipalidad de Valparaíso, y abogados particulares que representan a las familias de damnificados.

Vladimir Mondaca, uno de los abogados querellantes, que representa a 150 familias de damnificados, destacó que “el Tribunal ha hecho justicia. La empresa RVC, que sólo ha pretendido evadir responsabilidad, desde hoy ya no puede negar que fue a su empleado a quien le ordenó realizar trabajos de corte de fierros en lugar inseguro para realizar estas faenas, y con grave riesgo de incendio, riesgo que se concretó en el siniestro que tanto daño causó a más de mil damnificados” .   

Mondaca agregó que “contrariamente a lo expresado por la empresa RVC al día siguiente del incendio en medios de prensa, esa empresa no ha tenido ninguna conducta colaborativa con los damnificados ni con el accionar de la justicia, sino que ha hecho lo posible por retardar el juicio civil en el que reclamamos indemnización para los afectados".

Cabe recordar que los abogados de las víctimas demandaron por $4.500.000.000, tanto a RVC como Esval. En el caso de Esval, se reclama su responsabilidad económica, por cuanto los grifos el día del siniestro no funcionaron, lo que impidió las labores de extinción oportuna y efectiva del incendio y aumentó el perjuicio de los pobladores de haber contado con grifos operativos en sus barrios, habrían podido lograr que bomberos apagara el fuego.

            “La nobleza del trabajador de RVC, Carlos Rivas, al reconocer públicamente haber generado el fuego cuando cortaba fierros en la obra de la constructora, contrasta drásticamente con la elusiva actitud de la constructora RVC y de Esval. Seguiremos con más fuerza y convicción luchando por los derechos de los damnificados en los juicios civiles contra esas empresas”, concluyó el abogado Mondaca.

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