Gendarmería de Chile confirmó la noche del lunes el deceso de Felipe Quintana Espinoza, de 20 años, el gendarme del Centro Penitenciario Colina Uno que el domingo último atentó contra su vida disparándose en la cabeza, con el arma de servicio a uno de sus compañeros, a quién se la arrebató 

La muerte se produjo alrededor de las 21:30 horas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital de Carabineros. 

Antes de la muerte del joven, la Asociación de Gendarmes de Chile (Agech) dio a conocer su impotencia, abatimiento y rabia, atribuyendo la decisión de Quintana Espinoza a las "extenuantes" e "indignas" condiciones en que desarrollaba su trabajo. 

"Los gendarmes de Chile trabajamos en un sistema inhumano donde el estrés laboral está normalizado, junto al desarraigo familiar, los turnos extenuantes en los servicios de garita y el constante riesgo físico", precisó el gremio en una declaración pública. 

Dicha comunicación agregó que "sería de una ceguera inconcebible no entender que todas estas situaciones influyen en la lamentable y triste decisión que adoptan jóvenes funcionarios para atentar contra su propia vida, quienes ingresan con altas expectativas a un servicio que los abandona al poco tiempo, sin expectativas de tener una carrera funcionaria digna (…) Las indignas condiciones laborales sin duda provocan un daño físico y psicológico que al pasar de los años resulta irreparable". 

Y finaliza señalando que "no es azaroso que los suicidios o intentos de suicidios en Gendarmeria superen con creces a los demás servicios públicos", apuntaron los trabajadores”. 

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