La Contraloría General de la República detectó a través de una auditoria, una serie de desórdenes en el programa de vacunación contra el virus papiloma humano (VPH) en la Región Metropolitana. 

Desde 2014 personal de los consultorios van a los colegios para vacunar a las niñas de cuarto y quinto básico para protegerlas del virus, el principal causante del cáncer cervicouterino. 

De acuerdo con la información que reproduce “El Mercurio” este jueves, la Contraloría revisó ese proceso en once recintos de salud de nueve comunas y determinó 4 sumarios administrativos para mejorar los procedimientos. 

Entre los problemas detectados se encuentra que a dos alumnas del liceo Juan Mackenna de Puente Alto se les administró una vacuna contra la difteria, tétanos y tos convulsiva en vez de la del VPH. El problema es que no se sabe a cuál de las 21 menores se les inoculó la vacuna cambiada. 

El informe de Contraloría revela además que en 10 consultorios existe un total de 930 vacunas, con un valor de $8,6 millones, de las cuales no se pudo acreditar su uso. 

También se encontró que en el registro de personas que recibieron las vacunas contra el VPH aparecen los RUT de 35 hombres, aunque la instrucción es que sean colocadas solo a mujeres. 

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