Cuestionada por la Contraloría. Así se encuentra la vacuna que busca prevenir las enfermedades provocadas por el Virus del Papiloma Humano (VPH) y que se incluyó en el Plan Nacional de Inmunización desde 2014. La principal crítica del organismo contralor se relaciona con los estudios que permitieron el ingreso de la vacuna al país. 

Según informa El Mercurio, desde la fecha en que se aprobó su uso para todo el país, cerca de 400 mil niñas de entre 9 a 13 años fueron vacunadas con “Gardasil” y que ahora se ven cuestionadas por Contraloría. 

Las objeciones en contra de este producto tiene que ver con la forma en que se ingresó este producto -perteneciente al laboratorio Merck Sharp & Done- al país. Según indica el dictamen, el Instituto de Salud Pública (ISP) tuvo a su disposición tres estudios para incorporarla al plan de vacunación. 

No obstante, “de la simple lectura de dichos documentos y, sin entrar en su ponderación científica, se aprecia que tales estudios no son concluyentes ni justifican la decisión del registro de la vacuna Gardasil en las dosis planteadas”, dice la Contraloría. 

Por otra parte, se cuestiona además el período que existe entre cada inoculación. Ello pues la vacuna está autorizada para ser administrada en tres dosis con una separación máxima de seis meses pero el Gobierno la aplica con un año de diferencia entre cada una de ellas. 

Desde el Ministerio de Salud, el jefe del Plan Nacional de Inmunización, Fernando Muñoz, indicó que “lo pero que podría pasar es que el registro tuviera que volver a recibir antecedentes y con los nuevos, solo se reafirma la postura del ministerio”. 

El pronunciamiento de la Contraloría se realizó luego que la diputada Karla Rubilar denunciara esta situación. 

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