El director del Laboratorio Ciudad y Territorio de la Universidad Diego Portales y coordinador de la Mesa por un Nuevo Transantiago, Genaro Cuadros, reflexiona sobre el proceso de rediseño que vive el sistema de transporte capitalino, al cumplirse nueve años desde su implementación en febrero de 2007.
Al respecto, destaca que “no podemos seguir en la disputa entre quienes creen que Transantiago es lo peor del mundo y quienes piensan que es la única solución”.

“Lo concreto es que tenemos un sistema de transporte público del cual tenemos que hacernos cargo, porque es clave para el desarrollo de la ciudad”, agrega.

Cuadros es de la idea de una amplia participación en la discusión, “en la que a todos los actores involucrados les corresponda incidir en los cambios”.

Al mismo tiempo, plantea que el proceso de licitación de los nuevos contratos es una oportunidad para cambiar las reglas del juego y exigir mejoras sustantivas en la calidad del servicio. “Ese puede ser un gran momento para hacer un pacto en torno a Transantiago, para poder dotarlo del nivel y estándar que requiere la ciudad”, indica.

Sobre lo que se requiere modificar para mejorar el sistema, el experto es claro en señalar los aspectos cruciales: infraestructura, y la relación entre usuarios y los trabajadores.

En cuanto al aumento del número de operadores, Cuadros lo considera complejo. “Es difícil ingresar al negocio de Transantiago con los problemas que el sistema enfrenta hoy”, indica.

Para el experto, lo más importante es no cometer los errores del pasado. “Los dos gobiernos anteriores creyeron que este es un problema técnico, de ingenieros en transporte, y no es así. Lo que se requiere es una amplia participación de la ciudadanía, los usuarios, los municipios que lidian con las externalidades y los trabajadores”, recomienda.