En noviembre de 2104, el ingeniero comercial de la universidad Adolfo Ibáñez, Alessandro Peppi, había advertido a la Brigada de Delitos Económicos de la PDI sobre la posibilidad de la estafa piramidal en las operaciones que realizaba la empresa AC Inversiones. 

“Esta situación era perfectamente evitable, y la pirámide podría haberse desarmado mucho antes de que se derrumbara” afirmó Peppi al diario El Mercurio

El profesional alertó a la policía través de un mail, luego que un familiar suyo le comentara que pretendía invertir en la empresa, indicándole como funcionaba y las tasas de rentabilidad que ofrecía. 

En la comunicación el ingeniero escribió: “Buenas, un primo mío me preguntó acerca de invertir en mercado forex con una empresa llamada AC Inversions, la cual le ofrece 5% de rentabilidad mensual. También me dijo que su polola y su cuñada ya invirtieron en esta y que los retornos se los depositan puntualmente en sus cuentas todos los meses”.  

“Yo soy máster en finanzas y le expliqué que probablemente se trata de una estafa piramidal que está en etapa de armado, por lo que efectivamente a quienes están adentro sí les llegan sus retornos, pero con plata de otros aportantes. No tengo más información al respecto. Espero lo investiguen, ya que con estos temas siempre los más perjudicados son los más ilusos y que tienen menos. Quedo atento a sus comentarios. Saludos. Alessandro Peppi”, detalla la carta enviada el 11 de diciembre de 2014. 

El profesional relata que tras enviar la nota a la PDI se puso en contacto con AC Inversions para conocer que le podían contar respecto de la forma de trabajar y los servicios que la empresa ofrecía. “No tenían conocimiento de inversiones”, aseguró sobre lo que le dijeron. 

Peppi relata además que recibió una respuesta de la Bridec de la PDI, aunque comentó que no logró encontrar el mail de respuesta. “Estoy casi seguro que me respondieron que lo iban a ver o muchas gracias por la información, pero después nunca supe nada más del caso, hasta ayer”. 

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