La Corte de Apelaciones de Santiago ordenó hoy las prisiones preventivas de las seis personas involucradas en un contrabando de oro por US$ 1,5 millones, el mayor en la historia del país en este tipo de delitos. También están imputados por asociación ilícita y lavado de activos. 

El grupo estaba liderado por Harold Vilches Piazarro (23), vinculado a la familia propietaria de las joyerías Barón. Los otros implicados son su pareja Scarlett Rivas Fuentes, su suegro Carlos Rivas Araya, Javier Concha Montes, su pareja Scarlett Rivas Fuentes, su suegro Carlos Rivas Araya, Javier Concha Montes (de corredora Essex) y Dagoberto Muñoz Paredes (propietario de Inversiones Kilates). 

Los seis fueron formalizados la semana pasada por la Fiscalía Metropolitana Occidente en el Primer Juzgado de Garantía de Santiago, que no accedió a las prisiones preventivas solicitadas por los fiscales y querellantes, entre esos últimos el Servicio de Aduanas. 

En esa oportunidad el tribunal sólo concedió arrestos domiciliarios para Vilches, sus familiares, Muñoz y Concha, y arraigo para Mella. Sin embargo, este viernes la Corte de Apelaciones de Santiago revocó esta medida y ordenó que los seis ingresen en prisión preventiva. 

Las razones de la corte fueron el riesgo de fuga y el peligro para la seguridad de la sociedad. Además, en el caso de Harold Vilches, Carlos Rivas y Javier Concha, se encuentran imputados en otros procesos similares o al menos vinculados a los de esta investigación. 

Vilches Pizarro registró movimientos de oro por más de 80 millones de dólares en sólo tres años, lo que alertó a las autoridades de Aduanas, que detectaron un brusco aumento de las exportaciones hacia EE.UU. de oro no minero y decidieron iniciar un amplio seguimiento de Vilches y su entorno por meses. 

Según la fiscalía, Vilches Pizarro compraba oro ilegal en Perú y lo ingresaba a Chile mediante documentación falsa. Luego, afirmaba que los lingotes procedían de la fundición de monedas de oro para proceder a su exportación a Estados Unidos.

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