La Corte Suprema acogió un recurso de nulidad y ordenó la absolución de dos personas acusadas por el delito de tráfico de cannabis sativa al considerar que la sustancia estaba siendo usada para el tratamiento de un dolor crónico.

En fallo unánime de la segunda sala del máximo tribunal integrada por los ministros Milton Juica, Carlos Künsemüller, Haroldo Brito, Lamberto Cisternas y Jorge Dahm, se anuló la sentencia del Tribunal Oral en lo Penal de Rancagua que condenó a Feliciano Canales García a la pena de 83 días de presidio y multa de 40 UTM por el delito de cosecha y cultivo de marihuana.

La sentencia determinó que el cultivo de 15 plantas de marihuana estaba destinada al consumo individual y próximo en el tiempo conducta que se encuentra sancionada penalmente en nuestro ordenamiento jurídico.

Por tanto, el fallo estableció que "el hallazgo por parte de la policía de 15 plantas vivas y alrededor de 2.4 kilos de marihuana al interior de la propiedad del acusado Canales García, especies vegetales que no estaban destinadas a su comercialización o distribución a terceros".

“Se determina que el acusado consume marihuana para mitigar el dolor crónico que padece por una secuela de una intervención a una de extremidades inferiores, lo que supone entonces la necesidad de un consumo permanente e indefinido, dado el carácter "crónico" de la dolencia”, agregó.

Además, la cantidad de marihuana encontrada, asegura la sentencia, “debe ir enlazado con las particularidades del ciclo de la vida de la planta de cannabis, las que le impedirían al acusado de disponer de la misma todo el año para el tratamiento de sus afecciones físicas, lo que lo fuerza a cultivar el número de plantas suficiente para proveerse durante el período en que las plantas no serán cosechadas”.

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