En un hecho sin precedentes, la Corte Suprema de Chile dictó sentencia favorable a los derechos de un homosexual sobre los restos de su pareja gay fallecida en 2014, en detrimento de la familia del fallecido, en reconocimiento a la unión de hecho que por 12 años mantuvo la pareja.

El fallo -difundido este jueves en Santiago- reconoce los derechos de los convivientes pese a que no había vínculo legal entre ellos, ya que la ley de Unión Civil se aprobó en Chile en 2015.

"Un caso tan peculiar como este no se había dado nunca, es un hecho inédito. Sí había fallos en casos de violencia intra-familiar en parejas del mismo sexo, dictando medidas precautorias y en algunos de herencias, pero no de este tipo", dijo a la AFP Rolando Jiménez, vocero del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh).

El fallo de la Corte reconoció los derechos de Vladimir Urrutia de decidir dónde deben descansar los restos de su pareja, Rodrigo Moreno, desestimando el recurso de la madre del fallecido que pretendía trasladarlos a otro cementerio.

Para Jiménez, la decisión de la Corte marca que "la jurisprudencia ha ido cambiando a medida que la sociedad chilena ha ido avanzando, y que hay distintas formas de hacer familia".

Chile aprobó en octubre del año pasado la ley de Acuerdo de Unión Civil (AUC), que consagra la mayoría de los derechos y obligaciones del matrimonio tradicional, pero no contempla la posibilidad de adopción de menores.

Aprobada tras 12 años de tramitación en el Congreso, la ley constituye un hito en un país con fuerte influencia de la Iglesia Católica que aceptó el divorcio recién en 2004.

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