Esta mañana declara ante la Brigada de Homicidios de la PDI de Osorno Jaime Anguita, el viudo e imputado a la vez por el crimen de Viviana Haeger.

El caso se remonta al pasado 29 de junio del 2010 cuando la contadora desapareció en la comuna de Puerto Varas. 42 días después, los restos de la mujer fueron hallados en el entretecho de su casa.

Desde ese día, el misterio ronda tanto en la familia y amigos de la mujer, como en el Ministerio Público y las policías: ¿cómo murió Haeger?

En diciembre de 2015 se desarrolló el juicio contra Anguita y el carpintero José Pérez Mancilla, quien confesó que fue contratado por un monto de $5 millones por parte del ingeniero para que asesinara a su esposa.

Acorde al relato del fiscal Naín Lamas en el marco de la audiencia de formalización de los imputados, Anguita estaba aburrido de su matrimonio, por lo que decidió cometer el crimen tras llamar al supuesto autor, al cual conoció en un trabajo y que en esa fecha se encontraba cesante.

Pérez Mancilla llegó hasta la vivienda cuando la mujer iba a salir en el automóvil. Como ella sabía quien era, ya que había trabajado en unos arreglos en su casa, lo atendió sin temor. Ante esto, él la habría tomado de las manos y le puso las manos en la espalda para reducirla.

Tras esto, la llevó a su pieza en el segundo piso, la ató de manos y la hizo arrodillarse. Luego le puso una bolsa en la cabeza y le tapó todas las vías respiratorias hasta que la mujer dejó de luchar por su vida.

“Si Pérez sólo la mataba, no había pago. El trato era matarla y hacerla desaparecer. ‘Lo quise engañar. Anguita no sabía que el cuerpo estaba en el lugar. Yo no le dije’”, confesó el carpintero, agregando que esa decisión la tomó debido a que no sabía manejar como para dejar los restos en otro lugar.

Sin embargo, Anguita no confesó participación en el hecho y ha negado tener responsabilidad en el crimen de su esposa. Esto ha sido apoyado por la hija del matrimonio Vivian Anguita, de 19 años, quien indicó en su cuenta de Facebook desde Alemania que "podrán decir que el amor ciego, y más aún el de una hija a un padre, pero yo y sus realmente cercanos sabemos que él es inocente”.

Pese a esto, siempre utilizó su derecho a guardar silencio, por lo que jamás declaró ante el Ministerio Público o la PDI hasta esta jornada, por lo que sus palabras son claves para el futuro del caso.

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