Chiloé está privao. Y cuando la gente del Archipiélago habla de estar 'privao', no es cualquier cosa. Hablan de estar enojados, y muy enojados. 
 
Y es que la llegada de la peor Marea Roja en la historia y las series complicaciones que esta ha implicado para el sector pesquero de la zona, junto a los supuestos efectos que habría provocado la contaminación de las salmoneras en este fenómeno, solo fueron la gota que rebalsó el vaso para sus habitantes.
 
Chiloé está privado hace ya un buen tiempo, y así lo afirma su gente. La protesta social de la zona abarca puntos más allá de la Marea Roja, y pasa a llevar a más gente que solo los pescadores, según explica a Publimetro Juan Carlos Viveros (42), vocero del Movimiento Defendamos Chiloé.
 
Esta organización surgió hace 11 meses con la idea de alzar la voz sobre los distintos problemas que afectaban a la zona. “Para nosotros la guinda de la torta fue el puente sobre el Canal de Chacao. ¿Por qué? Pues esta es una obra que implica 360 mil millones de pesos para el Estado, pero que no resuelve ninguna necesidad básica y humana de nuestro pueblo. Nos imponen una gran obra, disponen una gran cantidad de recursos, pero eso es un mega negocio para las empresas, nadie nos ayuda a nosotros, ni toma en cuenta nuestra oposición”, explica su vocero sobre el punto cúlmine que comenzó esta crisis.
 
Agrega que la demanda de los pescadores fue un impulso para mostrar su descontento, pues la Marea Roja logró transformar esto en una crisis de carácter ambiental, social y económico. “La gente de todos los sectores ha sentido y ha visto este paro como un canal de expresión para Chiloé, estamos postergados, tenemos múltiples necesidades básicas y ningún Gobierno ha podido resolverlas”, expone.
 
“Esto tiene dos lados, uno triste por el estado en el que estamos, con gente comiendo de ollas comunes, con personas que perdieron su fuente de ingresos y que no puede ni pagar las cuentas, los caminos cortados, y más encima, con el dolor de tener un mar que lleva 30 años contaminado por las salmoneras en el fondo marino, y que ahora llegó hasta el pacífico causando un daño irreversible por no utilizar los procedimientos adecuados”, puntualiza agregando que el Gobierno “solo ha protegido intereses de privados, mostrándose como un Estado que favorece a las empresas en desmedro de la gente”.
 
Pero además, reflexiona sobre el lado positivo de este conflicto. “Logramos sacar la voz de nuestro pueblo y de todo un país que se unió a nuestras demandas y empatizó con nosotros, eso es muy lindo. Hoy nos manifestamos con arte, con cultura, con comunidades, con pueblos originarios. Todos unidos en un sentir y con las ganas de gritarle a Chile que ya es hora de despertar conciencia”, afirma.
 
Viveros además expone que Chiloé cuenta con varias demandas históricas que han derivado en la crisis:

  • Por un lado la educación (muchos chilotes abandonan la isla por falta de oportunidades educativas) y salud (déficit de hospitales y servicios de atención, con una protesta en el 2013 como antecedente).  
  • A eso, se suman el problema de la Industria Salmonera que exponen “ha dañado la pesca artesanal y aniquila el mediambiente” con el uso excesivo de antibióticos de última generación, los cuales exponen la salud de los chilotes. 
  • También el problema de las Turberas que extraen indiscriminadamente, provocando una crisis hídrica por su caracter de reserva de agua dulce, y revirtiendo su carácter de “secuestradora de dióxido de carbono”.
  • Y por último la Minería que, según agregan, tiene 310 concesiones en el archipiélago, siendo una amenaza social y medio ambiental. 

“Este tema ya superó a los pescadores, ellos gatillaron todo, pero ahora agarramos una fuerza única. Nosotros somos 45 islas, somos un archipiélago, pero lo único que deja claro esto, es que no hay política públicas en Chile para nosotros y que hay un evidente mal manejo del Gobierno. No hay interés por lo realmente urgente que es algo como no tener hospitales de alta complejidad, que la gente de pequeñas islas no tenga cómo enviar a sus hijos enfermos a hospitales más grandes. Es triste, esto solo hace explotar un sentir de malestar común”, finaliza el chilote.
 
PB/MC