Por segunda vez, desde agosto del año pasado, trabajadores de la mina santa Ana de Curanilahue, de propiedad de la empresa carbonífera SW Curanilahue S.A., se internaron en el yacimiento como forma de protesta. 

En horas de la tarde de ayer, un grupo de 29 mineros bajó a 630 metros de profundidad en el pique, acción realizada en protesta por el incumplimiento del protocolo de acuerdo que alcanzaron con el Gobierno luego de su primera protesta realizada entre el 11 y el 25 de agosto de 2015. 

En aquella oportunidad 73 mineros bajaron y se mantuvieron durante dos semanas en las profundidades de la mina debido al no pago de pago de remuneraciones y cotizaciones previsionales por parte de los propietarios del yacimiento. 

Previo a concretar la acción de protesta, los representantes de los mineros se reunieron con el Arzobispo de Concepción, Fernando Chomalí, el alcalde de Curanilahue, Luis Gengnagel, el dirigente sindical Pascual Sagredo y los parlamentarios Iván Norambuena (UDI) y Alejandro Navarro (MAS). 

En declaraciones al medio “Chillan online”, el líder de los ex trabajadores de la mina Santa Ana, Luis Chandía, sostuvo que “con respecto de la continuidad de la mina el apoyo ha sido nulo, hoy estamos sin dinero, endeudados y sin saber a ciencia cierta qué pasará con nuestro futuro”, y añadió que “estamos elaborando una propuesta que pueda ser evaluada como técnicamente factible, para que los mismo trabajadores se hagan cargo del yacimiento, cuyas reservas permiten obtener carbón por muchas décadas más”. 

Chandía manifestó que demandaban la intervención de las autoridades del gobierno central, específicamente una reunión con el ministro del Interior, Jorge Burgos, y manifestó que la protesta es de carácter indefinido. 

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