Luego de que el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior pidiera el procesamiento del ex comandante en jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre, la defensa del otrora uniformado comenzó a preparar su ofensiva legal para afrontar las imputaciones como presunto encubridor de homicidios y secuestros calificados en el caso Caravana de la Muerte.

El abogado Jorge Bofill está detrás de la defensa del ex militar y será quien planteará su estrategia ante el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago Mario Carroza, quien está a cargo de la investigación.

Según el profesional, la indagatoria por las muertes registradas en La Serena, donde se asesinó a opisitores al Régimen Militar en 1973, está llegando a su fin.

Sin embargo, aduce que “Juan Emilio Cheyre ha estado siempre disponible, pero es raro que a uno lo persigan durante 16 años, eso es completamente extraordinario. Afortunadamente estamos llegando al final del camino porque la investigación está, en mi opinión, acotada y no queda mucho más por averiguar”.

A juicio del abogado durante el proceso, un grupo de querellantes habría iniciado una persecución contra el retirado general Cheyre, quién a la fecha de los crímenes tenía 25 años y, según detalla, el día de los crímenes el entonces teniente Cheyre, cumplió labores de entregar documentos a un medio de comunicación de la zona por orden de un superior.

Para Bofill, pese a estos antecedentes, “el Programa (de DD.HH.) dado que su objetivo, en mi opinión, es político y no jurídico, obviamente no quiere soltar la presa. Y sostiene ahora que Juan Emilio Cheyre ha sido encubridor del delito con posterioridad a su comisión”, dijo.

Además precisó que durante esa época, su defendido trabajaba como “ayudante del comandante, esto es una especie de auxiliar, un mensajero y lo que él hizo es entregar lo que le enviaron. Esa es toda su participación en los hechos”.

Uno de los puntos que buscará controvertir el profesional es la situación de los testigos que han declarado a lo largo del proceso.

En este sentido, Bofill aseguró que el abogado querellante Cristián Cruz, “ha ofrecido a los tribunales de La Serena y Santiago testigos que son completamente falsos y contradictorios en sus dichos, intentando vincularlo con los crímenes cometidos en la caravana de la muerte”.

Sobre la situación procesal de su representando, el abogado aseguró que el encausamiento no es una instancia definitiva porque es apelable y que “la defensa de Juan Emilio Cheyre, está convencida que es inocente y, por tanto, él no debería arriesgar nada”.

Consultado al respecto, el abogado querellante en la causa Cristian Cruz, negó las acusaciones por uso de supuestos testigos falsos en la investigación. Sobre este punto, manifestó que existe “una multiplicidad de testimonios y documentos que dan cuenta de manera inequívoca de la presencia de Juan Emilio Cheyre en el día de los hechos que imputan su responsabilidad y participación”.

Cruz destacó la relevancia de las pruebas de la investigación y explicó que “no puedo hablar del mundo paralelo que pretende construir la defensa del señor Cheyre. Yo tengo que hablar del expediente. Ni el señor Cheyre, ni su defensa están obligados a decir la verdad, y han hecho uso de ese derecho y, por tanto, mi obligación y deber, es respecto a los antecedentes del proceso, que dan cuenta inequívoca, y como todo el país vimos, que el señor Cheyre está en el banquillo de los acusados, eso ya es la reconstitución de escena”, aseguró.

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