Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (Odecu) que evaluó en terreno  las condiciones de accesibilidad universal para el transporte público en la Región Metropolitana, específicamente en uno de los tramos más concurridos de la capital: el eje Alameda desde General Veásquez a Plaza Italia; y la Línea 1 de Metro en sus 27 estaciones.

Tras poner a prueba observadores técnicos, clientes ocultos y una encuesta a 200 usuarios del transporte público con movilidad reducida, se llegó a la conclusión que en una nota de 1 a 7, los operadores de Transantiago que circulan por el eje alameda obtuvieron una nota 4,2, para Express de Santiago; de 4,3 para Alsacia; y de 4,7 para Metbus.

En el caso de Metro y todas las estaciones de Línea 1, la evaluación llegó a 4,8, calificando el servicio como “suficiente”.

Tras el estudio, el presidente de Odecu, Stefan Larenas, señaló que se requiere “un manual de diseño que establezca normas básicas en la construcción y habilitación del transporte público”. También recomienda a Metro “incorporar mecanismos de seguridad y accesibilidad al interior de los carros en la totalidad de flota, pues no todos los carros cuentan con estos mecanismos”.

Lo mismo para el Ministerio de Transportes y Transantiago, para que incorporen “mecanismos de seguridad y accesibilidad en la totalidad de la flota, además de un plan de mantención y fiscalización efectiva de estos mecanismos”.

Desde Metro de Santiago, señalaron a Publimetro que “desde los 90’s se construyen estaciones equipadas con acceso para personas con movilidad reducida.  Las estaciones más antiguas de Línea 1 y 2 no fueron diseñadas así porque en los 70’s no existía la legislación ni la tecnología”.

Sin embargo, para revertir  esta realidad, señalan que desde “2012 la empresa lanzó un Plan de Accesibilidad orientado a equipar con nuevos ascensores a 30 estaciones de Líneas 1 y 2 (para completar toda la red de Metro)”.

Y finalizan destacando que “el proyecto considera un trabajo por etapas, que concluirá en 2018, donde toda la red, incluidas las estaciones de las nuevas líneas 3 y 6,  tendrán accesibilidad universal”.

El coordinador nacional de Accesibilidad del Servicio Nacional de la Discapacidad, Pedro Correa, señala en diálogo con Publimetro que “hay que entender que las obras de accesibilidad universal implican recursos económicos que nos son pocos, además de estudios de ingeniería y una serie de factores que además de dinero, requieren tiempo. Pero Metro se ha comprometido a 2018 a tener toda la red con accesibilidad universal”.

Destaca además que desde 2010, con la creación de la Ley 20.422, “comenzamos a trabajar con el Ministerio de Transportes y con Transantiago para mejorar los estándares de accesibilidad que tienen tanto los paraderos como los buses y esto es un plan que se está trabajando a nivel nacional, no sólo en Santiago”.

Otro problema que identifica Correa es que la ley exige que deben haber niveles de accesibilidad, “pero no establece los estándares, porque hay realidades territoriales distintas, por lo que hay que ir adecuándolos a cada región o ciudad”.

Agrega que desde Senadis, “estamos trabajando en el Plan Chile Accesible, para que quede establecido en una política pública permanente y se destinen los recursos para mejorar la infraestructura a distintas escalas en el territorio nacional”, y concluye que “el plazo que establece la ley es a 2018, para que todos los servicios públicos tengan accesibilidad universal, aunque es imposible cumplir con esta demanda, por lo que el Plan Chile Accesible es una metodología para priorizar dónde se debe avanzar y para garantizar que este trabajo continúe a través de los gobiernos hasta llegar a la accesibilidad universal”.