Este sábado el denunciante del caso Karadima, Juan Carlos Cruz, llegó hasta el Vaticano con la esperanza de poder exponer su caso y el del obispo Juan Barros, quien había tenido problemas con la comunidad de laicos del sectores tras su nombramiento, pero Cruz no pudo llegar hasta la cita en la Comisión Pontifica para tratar casos de abusos sexuales en el mundo.

De acuerdo a lo que señala Juan Carlos Cruz en un comunicado, Peter Saunders, quien es integrante de la comisión y sobreviviente de abusos sexuales lo había invitado para exponer su caso, pero hoy desde el Vaticano le señalaron que Cruz no podría ir.

“Cuando él les comunicó que yo iba, vino una orden de muy arriba y lo llamaron de frentón a pensar y a reflexionar si quería realmente seguir siendo parte de la comisión (…) Fue una clara amenaza ante la posibilidad de que se tratasen los temas que tienen que ver con la realidad chilena, sus cardenales y obispos encubridores”, señaló Cruz.

Además el denunciante de Karadima señaló que después “el Vaticano emitió un comunicado donde señalaba que habían solicitado a Saunders tomar distancia de su rol en la comisión y que mi invitación estaba del todo cancelada”, agregó.

Luego del comunicado, tanto Saunders como Cruz ofrecieron una conferencia de prensa en Roma para hablar sobre la “exclusión” que habrían vivido y tratar el tema de los correos entre los cardenales Errázuriz y Ezzati, los que hacen un tiempo intercambiaron emails sobre la posible convocatoria de Cruz ante la Comisión Pontificia.

“Espero que no sea así, sería demasiado grave para la Iglesia de Chile. Significaría, entre otras cosas, dar crédito y avalar una construcción que el Sr. Cruz ha construido astutamente, después del Decreto de la Congregación para la Doctrina de la De”, señalaba en su momento Ezzati a Errázuriz en uno de los correos.

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