El proyecto que busca despenalizar el aborto en tres causales, que se encuentra en el Senado para continuar con su trámite legislativo, ha encontrado en el Congreso varios detractores y ha complicado las relaciones al interior de la Nueva Mayoría, por el rechazo de la mayoría de los representantes de la Democracia Cristiana a una de las principales iniciativas del Gobierno. 

Es por eso que el desgarrador testimonio que Pilar Gutiérrez, consejera nacional de ese partido, entregara y que este viernes reproduce El Mostrador, cobra particular relevancia. 

La abogada y actual jefa de la Administración de Finanzas de la Segpres, hizo pública su historia en junio del año pasado, en el marco de un consejo de la DC, donde se discutía el acercamiento que el partido tendría con el proyecto de despenalización del aborto. 

Sus palabras, han vuelto a tomar relevancia por estos meses, debido a las duras experiencias que Gutiérrez ha enfrentado durante su vida y el rechazo del partido a la iniciativa. 

La profesional no se habría referido abiertamente al tema y eligió hacerlo por primera vez en un consejo de su partido. Allí contó como fue abusada por un familiar a los diez años y como dos décadas más tarde debió enfrentar un embarazo inviable, que la llevó a plantearse la posibilidad de abortar. 

Por lo mismo, y tras escuchar los argumentos de alguno de sus compañeros de partido para oponerse al proyecto del Gobierno, Gutiérrez contó su historia. “Uno de los mayores problemas de la política -dice es que gobernamos desde una realidad tan distinta a la que vive la gente y tomamos las relaciones desde esa realidad”. 

“Desde el Congreso o los Consejos Nacionales, donde sí o sí somos una elite política. No somos la gente común y corriente. A veces también hablando desde lo etéreo que puede resultar la doctrina e ideología haces imposible un diálogo. Algunos piensan, más o menos, que por apoyar las tres causales se van a ir al infierno”. 

La consejera nacional de la DC espera que la discusión sobre la iniciativa no esté tan compleja en el senado y confía que parlamentarios como Alejandra Goic o Ignacio Walker “defiendan a la mujer chilena”. 

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