El 4 de agosto se celebra en nuestros país el Día del Arquitecto (ver nota relacionada al final de la página), y desde Publimetro recogemos las impresiones de 3 destacados arquitectos chilenos que relevan sus principales hitos urbanos. 

La arquitecto y académica de la Universidad del Desarrollo, Soledad Larraín, destaca 4 proyectos, entendiendo el espacio público “como aquel espacio de dominio y uso público, donde todos pueden transitar y permanecer de manera libre”. 

Señala que el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) “ha demostrado ser un catalizador de actividades y encuentro dentro de un grupo que lleva de manera constante conformando un sector turístico, que se podría haber aislado, pero al contrario atrae público tan diverso como turistas, publico del teatro, jóvenes bailarines, asistentes al museo, personas en tránsito, etc.”, y agrega que “con la construcción de la segunda etapa esperamos que este carácter de multiplicidad de personas y usos se refuerce”.

Y admite que uno de sus favoritos en la capital es “la remodelación del Parque Quinta Normal por Teodoro Fernandez, que hoy se perfila como uno de los mejores parques de Santiago, además de vincularse con otros hitos importantes como son el MAC, el museo de la Memoria y el barrio Yungay, potenciando un área mucho mayor al proyecto particular”, destacando que “su conectividad mediante la estación de metro es clave para que éste sea accesible a un público aún mayor”. 

También deja un lugar especial para “el Parque de la Infancia en Recoleta, a cargo de Elemental, no tan sólo por la calidad del parque y su carácter lúdico que a todas luces es aprovechado tanto por niños como adultos, sino también por apostar por lugares que necesitan aumentar y mejorar sus espacios públicos, apostando así que la aparición de este tipo de infraestructura beneficia a un barrio completo y mejora transversalmente la calidad de vida de todos”.

Concluye señalando un espacio de la ciudad que tiene un tremendo potencial: la Vega Central. “Es uno de los corazones de la comunidad, donde los colores, sabores e identidades se mezclan pero que hoy por hoy se configura de manera muy informal y no llegando a la altura de su misión”. Al respecto asegura que “debiese  permitir el funcionamiento eficiente de su infraestructura, además de brindar un espacio de calidad a los vecinos, usuarios y todas las personas que de una u otra forma viven en la vega y que merecen un lugar digno y seguro”. 

Para el presidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, Eduardo Bresciani, hay un tema importante en el desarrollo de la arquitectura nacional, y es que “de las grandes convicciones de los últimos años en el mundo de los arquitectos es que las ciudades no se mejoran a a través de obras individuales, sino a través de procesos colectivos de planificación y diseño urbano”. 

Respecto de sus hitos arquitectónicos destacables, rescata “el barrio cívico del centro de Santiago, espacios colectivos para la cultura como el GAM, o el teatro de Concepción de la Costanera que está en plena construcción, y proyectos tan notables como el de la Cepal en Santiago, u otros proyectos como el de la Plaza de la Ciudadanía de Santiago, o el desarrollo del borde costero de Copiapó y el parque Kaukari”. 

Bresciani finaliza destacando que en general se destacan proyectos en espacios públicos “que mejoran la calidad de vida de las personas y de muchas ciudades, con barrios notables construidos a lo largo de la historia como el barrio Huemul construido a principios del Siglo XX, hasta proyectos más emblemáticos de los últimos años como el caso de las viviendas sociales de Alejandro Aravena y Elemental”. 

Desde una perspectiva más histórica de la arquitectura, Sebastián Gray comenta a esta redacción que “habría que hablar de las obras de grandes urbanistas como (Benjamín) Vicuña Mackenna, Juan Parroquia o Karl Brunner, o sea los grandes urbanistas que ha tenido Santiago y otras ciudades del país, que se desarrollaron en un contexto donde el Estado era fuerte y se podían hacer grandes proyectos, lo que dio forma a la ciudad y no lo hemos vuelto a ver en las últimas décadas”.

El director del Colegio de Arquitectos destaca los aportes hechos por Vicuña Mackenna durante la segunda mitad del siglo XIX, lo hecho por Brunner configurando el plano de Santiago “que le dio forma, normalizó y proyectó hacia el futuro la ciudad con una norma urbanística que le dio identidad a Santiago”, y lo de Juan Parroquia en la década de los 60 y 70, que inventó junto a su equipo el plan intercomunal de Santiago, “viendo a la ciudad por primera vez como algo más complejo y más grande, con lo que Santiago empieza a ser una suma de distintos suburbios, el que por primera vez define el trazado del Metro, por ejemplo, o la definición de una avenida de circunvalación metropolitana como Américo Vespucio, y esos podrían ser tres momentos históricos que definieron el urbanismo en Santiago y otras ciudades, porque ellos también hicieron muchos aportes en regiones”. 

Argumenta además que el Golpe de Estado “debilita el rol del Estado en la planificación urbana, de hecho el modelo chileno actual no creyó mucho en la planificación porque se quiso estimular al sector privado y en esa filosofía, que hoy la miramos para atrás y la consideramos equivocada en sus resultados, se desordenó la ciudad, dejando de lado el rol de la planificación a largo plazo y de los proyectos urbanos de gran magnitud que sólo el Estado podía abordar”. 

Y concluye Gray afirmando que “los proyectos de gran escala que se están haciendo hoy tienen más que ver con el transporte público, como el caso del proyecto del eje Alameda - Providencia que es sumamente ambiocioso y que busca renovar la cara y el espíritu de Santiago, o tienen que ver más con los espacios públicos con la construcción de parques, para remediar cosas que nos hacían falta como las áreas verdes, o el proyecto de la explanada de Los Mercados (en Estación Mapocho)”. 

PUB / DIG