Conjugar alimentación sana y actividad física constante es la fórmula perfecta para tener una vida saludable. Una ecuación que la mayoría de los chilenos no llevamos a cabo, lo que redunda en altos índices de obesidad y desarrollo de enfermedades que cada día suman más personas. 

En el marco de un nuevo aniversario de la creación de las carreras de Nutrición y Kinesiología, que se celebrará este viernes 6 de mayo, ambos gremios abogan por tener mayor protagonismo en los planes y políticas públicas que buscan disminuir estas patologías en la población chilena. 

“La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que hay dos elementos fundamentales en el manejo y prevención de las patologías crónicas no transmisibles: una adecuada nutrición y actividad física periódica. Por ende, fomentar el trabajo en conjunto de nutricionistas y kinesiólogos, tiene un potencial sanitario altísimo”, explica Samuel Durán, presidente del Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile A.G.

Uno de los principales obstáculos para la comunidad en general, es el acceso directo y a un costo razonable a ambos profesionales, cuestión que hoy no está garantizada en el sistema de salud pública. Por ejemplo, en el caso de los kinesiólogos, “llegar a ellos de forma directa es una realidad en la mayor parte de los países OCDE, y los resultados sanitarios en los pacientes han demostrado ser más eficientes que el ser derivados por otro profesional, como ocurre en Chile actualmente”, señala Leandro Miret, presidente del Colegio de Kinesiólogos de Chile. 

El profesional agrega que acceso y oportunidad son dos pilares básicos de la reforma sanitaria, y que la falta de especialistas médicos en el sistema de salud es tan importante como “la falta de profesionales de salud que se hagan cargo del creciente número de personas con condiciones de salud que mejoran sustancialmente con actividad física y nutrición, independiente de su diagnóstico médico”.

En el caso de los nutricionistas, si bien tienen cobertura con bono Fonasa, ésta es muy baja, considerando que el 95% de los chilenos se alimenta mal, y que el 70% de los adultos y 50% de los escolares presenta sobrepeso u obesidad. “Esto incrementa el desarrollo de enfermedades crónicas y disminuye la productividad del país. Además, el nutricionista es el único profesional en salud que domina las ciencia de la Dietética, que permite trasladar los conocimientos nutricionales a recomendaciones en alimentos”, indica Samuel Durán. 

Prevención: La clave del cambio

A juicio de ambos especialistas, la prevención desde temprana edad es fundamental para lograr un país saludable, convirtiéndose en una herramienta de salud pública de bajo costo y alto impacto que genera cambios de largo plazo efectivos.

Por ello, otra de sus demandas como gremios es estar presentes desde el nivel escolar en los establecimientos educacionales, dado que es indispensable contar con un apoyo especializado por los altos índices de obesidad infantil, malos hábitos alimentarios y falta de actividad física de la población. “En el caso de kinesiólogo, se fortalecen herramientas para facilitar la integración escolar de personas en situación de discapacidad, y en el caso del nutricionista, en la prevención y el tratamiento de la obesidad que en la época escolar y adolescente se ha asociado no solamente a enfermedades crónicas como hipertensión y diabetes, sino que además a un menor rendimiento académico”, añade Samuel Durán.

Finalmente, la ley de exclusividad universitaria que tanto kinesiólogos como nutricionistas exigen para la formación de los futuros profesionales de ambas áreas, es considerado un aspecto clave a la hora de brindar una atención de calidad, evitando la aparición de pseudos profesionales o profesiones “alternativas” que no cuentan con una formación adecuada poniendo en riesgo a la población.

“La evaluación de una persona, prescripción y aplicación de acciones y procedimientos deben estar basados en el análisis y método científicos actualizados al más alto nivel; por ello ambas profesiones tienen formación universitaria en todo el mundo. Lamentablemente confundimos este concepto con una acreditación que está lejos de evidenciar las falencias formativas que tienen muchos profesionales de la salud. Es por ello que nuestra propuesta está en la línea de la formación universitaria y acreditación obligatoria de las carreras de salud”, sentencia Leandro Miret.

PB/MC