Las enfermedades gastrointestinales, son un motivo frecuente de consulta a los especialistas. Es por eso que en el marco del Día de la Salud Digestiva, que se celebra este domingo 29, te contamos cuáles son las patologías más comunes en niños y cómo podemos reconocerlas y prevenirlas.

Cólicos Infantiles: Se caracterizan por episodios de irritabilidad y llantos excesivos que duran más de tres horas al día, durante al menos tres días en la semana. Aparecen en los primeros meses de vida, típicamente en las tardes, pero se estipula que no producen ningún daño y no alteran el desarrollo del niño. Los cólicos suelen desaparecer de forma espontánea a los tres o cuatro meses de vida. El diagnóstico se hace en forma clínica y habitualmente no requiere ningún examen. Una vez diagnosticados, se recomienda evitar el estrés en los padres, ya que es un cuadro benigno, además, se aconseja siempre mantener la lactancia materna.

Constipación: Esta enfermedad se caracteriza por la eliminación de deposiciones duras, poco frecuentes, que causan molestias o dolor. La aparición depende de factores genéticos, dietéticos y de ciertas situaciones ambientales, por ejemplo, cuando se intenta sacar los pañales o al entrar al colegio. El diagnóstico se hace con la historia clínica, un examen físico completo y en muy pocas ocasiones se solicitan exámenes para descartar malformaciones. Para prevenir la constipación, es útil fomentar una alimentación saludable con una adecuada ingesta de fibras y líquidos, ejercicios físicos regulares, y se recomienda consultar al médico cuando se produce para iniciar un tratamiento efectivo.

Gastroenteritis Aguda: Es una enfermedad que suele afectar en gran medida a los niños. Se trata de una inflamación del estómago y del intestino, y se caracteriza por un inicio brusco de dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, y a veces fiebre. Las causas más frecuentes son las infecciones virales, pero también puede ser provocada por bacterias, parásitos o la ingesta de un alimento en mal estado. El diagnóstico se hace habitualmente por vía clínica, aunque cuando se sospecha alguna complicación, es necesario pedir exámenes de deposiciones y sangre. Es importante mantener medidas higiénicas como el lavado de manos, sobre todo después de ir al baño y antes de comer, además del manejo adecuado de los alimentos.

Esteatosis Hepática: Patología conocida también como hígado graso, generalmente es una enfermedad benigna del hígado que se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos y de triglicéridos en las células hepáticas. Existen pacientes que no tienen síntomas, lo cual puede ser peligroso hasta cierto punto, ya que de no tratarse adecuadamente, puede derivar en dolencias más serias a largo plazo. Aunque no existe un tratamiento definitivo, las recomendaciones básicas son reducir el peso corporal haciendo ejercicio, dado que ayudamos a nuestro organismo a que elimine la grasa sobrante del cuerpo, y seguir una alimentación equilibrada, saludable, rica en frutas, verduras, y otros alimentos frescos y saludables

Reflujo Gastroesofágico: Enfermedad que produce sensación de acidez y ardor que sube hasta el esófago. Afecta principalmente a personas obesas o con sobrepeso. En Chile más del 25% de la población tiene este tipo de problemas, y de ese grupo, al menos un 50% tiene reflujo gastroesofágico asociado. Los síntomas se relacionan con sentir que el alimento se atora detrás del esternón, acidez gástrica o dolor en el pecho, náuseas y regurgitación (devolver el alimento). Además, los ácidos gástricos fuertes pueden dañar las paredes del esófago. Para prevenir, es importante cambiar los hábitos alimenticios, en esta línea, la dieta debe ser baja en café, bebidas colas o con mucho gas y alimentos muy condimentados, además, se debe evitar cenar tarde o comer acostado. Pasar de una dieta calórica a una más equilibrada, rica en fibras, frutas y verduras, puede corregir la sensación de acidez y quemazón.

Síndrome de Intestino Irritable: Patología que suele ser más frecuente en la mujer y está relacionado con episodios de estrés o variaciones de ánimo, y aunque todavía no se conocen los cambios de la actividad intestinal asociados a experiencias emocionales, se trata de un trastorno en los movimientos del intestino o una alteración en las vías de interpretación del dolor visceral, que entre otros, es regulado por el sistema nervioso autónomo. Por lo general este síndrome conlleva dolor abdominal, gases, llenura, distensión y cambios en los hábitos intestinales. La mayoría de las veces, el médico puede diagnosticar este síndrome con base en sus síntomas, además, puede recomendar una colonoscopia, pero es indispensable consultar con un especialista.

Siempre que presentes síntomas y sospeches de alguna enfermedad gastrointestinal, debes consultar a un especialista. En el Día Mundial de la Salud Digestiva, te invitamos a prevenir la aparición de enfermedades gastrointestinales, llevando un estilo de vida saludable con una dieta sana y balanceada.

PB/MC