La preemergencia aplicada este domingo, en pleno fin de semana largo y con menor circulación de vehículos, parece no haber tenido efecto sobre la contaminación del aire capitalino, que no dejó de incrementarse. Así, la Intendencia Metropolitana debió decretar para este lunes la situación de emergencia ambiental, la más alta y que implica las restricciones más intensas.

Entre dichas medidas, la restricción a catalíticos se endurece y abarca al 40% del parque vehicular de este tipo en la capital.

De esta manera, no podrán circular los vehículos con sello verde -dotados con convertidor catalítico- con patentes finalizadas en 8, 9, 0 y 1.

Tampoco podrán salir a las calles los vehículos no catalíticos -sin sello verde- con matrículas terminadas en 9, 0, 1, 2, 3, 4, 5 y 6.

Al mismo tiempo, un total de 2.558 fuentes fijas -principalmente industrias- deberán paralizar sus operaciones.

Dentro del difícil escenario que vive la capital en cuanto a contaminación, ya se habían dictado hasta ahora nueve preemergencias, varias de ellas consecutivas.

Las autoridades habían puesto acento en los últimos días en el efecto que tiene la realización de asados -que coinciden con los partidos de la selección chilena de fútbol en la Copa América Centenario- con el incremento de la polución del aire.

El lunes se prevé el masivo regreso de vehículos a Santiago con el término del fin de semana largo. Esta noche el ministro de Transportes, Andrés Gómez-Lobo, reiteró que quienes retornen a la capital y estén con restricción deben exhibir el ticket de peaje ante Carabineros en el caso de ser fiscalizados.

A las 22:30 horas, cuando todavía se jugaba el partido entre Chile y Argentina en EEUU, la estación de monitoreo de Cerro Navia mostraba, en lectura preliminar, una concentración de contaminantes que llegaba a nivel equivalente a preemergencia, pese a que durante todo el día se mantuvo restricción de dos dígitos a los catalíticos. Pudahuel, Cerrillos y El Bosque se encontraban con niveles en ascenso y equivalentes a alerta.

PUB/FD