Durante el período invernal 2016 los episodios críticos en la capital se redujeron en un 18% respecto de similar época del año pasado. Las alertas cayeron en un 18% y las preemergencias bajaron en un 31%. Eso si que hubo dos emergencias ambientales más que en 2015. 

En total, se pasó de 51 a 42 episodios críticos de un año al otro, todo en línea con los nuevos estándares implementados por las autoridades para medir el material particulado MP 2,5. 

El ministro del Medio Ambiente, Pablo Badenier, dijo que esta es una buena noticia para los capitalinos. “Queremos compartir la muy buena noticia para la Región Metropolitana, que el año 2016 ha sido el año donde se ha constatado menos episodios críticos por altas concentraciones de contaminantes atmosféricos con una disminución del 18%, si lo comparamos con el año 2015”. 

En relación a los episodios de emergencia ambiental, que aumentaron del año pasado a este en dos, el intendente metropolitano, Claudio Orrego, dijo que estuvieron relacionados con los partidos de la Selección Chilena de Fútbol y el denominado “efecto partido”. 

“Las únicas tres emergencias que tuvimos fueron días de partidos de La Roja a nivel internacional, con lo cual la verdad es que el efecto partido tuvo una significativa influencia en los que fue el número y la gravedad de los episodios críticos en Santiago. 

Por su parte, el subsecretario de Transportes, Cristián Bowen, afirmó que durante episodios críticos con restricción vehicular fue posible disminuir en un 7% los tiempos de viaje del Transantiago, y cuando se decretó el uso de ejes ambientales, dicha marca bajó en un 15%. 

“Y, en general, cuando hay restricción a los vehículos, de dos dígitos o cuatro dígitos lo que se genera es una reducción de los tiempos de viaje en los buses,en el transporte público, de cerca de un 7 %. Pero ese día, cuando se aplicaron los ejes ambientales, lsa reducción fue de un 15%. Y eso, evidentemente habla de una política que ha sido efectiva y que vamos a seguir utilizando”. 

Las autoridades recordaron que el nuevo Plan de Descontaminación de Santiago, que entrará en vigencia en 2017, sumará más medidas destinadas a terminar con la contaminación ambiental, como la prohibición total del uso de leña en el Gran Santiago, nuevas normas para las emisiones industriales, el alza de los estándares para los buses del Transantiago y la restricción vehicular para automóviles catalíticos más antiguos que el año 2011. 

PUB/CM