El Departamento de Ingeniería Química y Bioprocesos de la Universidad Católica (UC) participa en el desarrollo de un innovador proyecto energético en el sur del país, que produce gas a partir de los desechos orgánicos del campo, con el propósito de reemplazar el uso de leña.

Se trata de un biodigestor de plástico reciclable, altamente resistente y durable, que funciona como un contenedor impermeable y hermético, en el que se deposita el material orgánico que producen las vacas, mezclado con agua, para que se degrade y produzca gas.

“El prototipo desarrollado es de bajo costo y está orientado a producir gas para cocinas y calefón. Además cuenta con un diseño estilo Pokémon,  para acercar de manera didáctica este recurso a los niños”, destacó César Sáez, académico de Ingeniería Química y Bioprocesos UC.

Agregó que la tecnología será aplicada a las escuelas rurales de la Región de la Araucanía, para que los establecimientos puedan ahorrar en costos de energía y entregar una herramienta educativa a los escolares, principalmente en la comprensión de procesos bioquímicos a partir de la experiencia práctica.

“La reutilización de este tipo de desechos como fuente de energía, podría convertirse en el primer paso para reemplazar el uso de leña en algunas funciones domésticas, ayudando a mejorar las malas condiciones del aire que afectan a las ciudades del sur”, señaló el ingeniero Sáez.

La iniciativa cuenta con el apoyo de la Fundación Siemens de Alemania, que desde 2013 acompaña a los académicos de la universidad en propuestas de innovación energética.

Asimismo, participan especialistas en educación del Campus Villarrica de la UC, en un esfuerzo conjunto por mejorar las condiciones de las escuelas rurales mediante el uso de energías renovables y, al mismo tiempo, formar en este ámbito a las futuras generaciones.

El proyecto fue inaugurado recientemente en dicha sede, por medio de un fondo de acceso energético del Ministerio de Energía.

La implementación del primer prototipo se llevará a cabo en el colegio Luis Cruz Martínez y, en el mediano plazo, se espera replicar la experiencia a más establecimientos rurales de la región.

El biodigestor también considera reutilizar los residuos de comida de los casinos y comedores de las escuelas.

Materia orgánica

Una vaca puede producir más de 45 kilos de estiércol al mes, desecho orgánico que puede ser transformado en energía, gracias a bacterias que liberan biogás en un proceso llamado digestión anaeróbica.

Dicho recurso utilizado por la nueva tecnología para generar electricidad o calor, permite una producción sostenida y económica de gas, incluso en los meses de invierno y en otras latitudes similares. Esto gracias a las características del material usado en la innovación.

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