La Fiscalía Oriente se encuentra investigando a una nueva empresa que habría cometido una estafa piramidal, cuyo fraude se elevaría a los $1.500 millones.

Según informa Emol, las indagaciones comenzaron en marzo de 2015 cuando un grupo de personas denunció a DMC Inversiones, centrándose las miradas en Daniel Rigoberto Farías Sepúlveda y Alejandro Manuel Bermúdez Soberado.

Acorde a la investigación del Ministerio Público, los dos hombres mediante una estafa piramidal captaban inversiones de terceras personas para apropiarselas, así con ese dinero pagaban utilidades a las nuevas personas que se integraban al sistema e invertían en "brokers".

En ese sentido, Farías engañaba a las personas haciéndoles creer que tendrían grandes ganancias y que no existía riesgo de perder dinero. En dichas reuniones, utilizaba como fachada la empresa en la que trabaja como contador, DMC Chile Limitada, como si fuera su firma DMC Inversiones Limitada.

Bérmudez en tanto captaba clientes para su socio, recibiendo comisiones por este motivo, pese a que sabía de la estafa que cometía la firma.

Luego que las personas invirtieran, Farías pagaba grandes sumas a los clientes con el dinero recaudado, haciéndolas pasar como ganancias. Luego de esto, no volvía a depositarles dinero. Ante esto, las personas reclamaban por dejar de recibir utilidades, recibiendo como respuesta que las inversiones no resultaron y que el dinero se perdió.

Este tipo de operaciones se desarrollaron entre 2012 y 2015, teniendo su fin con la investigación de la fiscalía, que logró la formalización del principal socio estafa reiterada, asociación ilícita y captación habitual de dinero del público sin autorización legal, cumpliendo ya un año en prisión.

En tanto, Bermúdez alcanzó a escapar a España, ante lo cual existe una orden de extradición.

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