Domingo Javier Cofré Ferrada pasó ocho meses en la cárcel, incluyendo Navidad y año nuevo. Durante ese período, fue el único acusado por la muerte de la sicóloga estadounidense Erica Hagan, situación que cambió el miércoles 23 de diciembre luego que el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco lo absolviera.

En los 15 meses de investigación, en múltiples oportunidades reiteró su inocencia, algo que refrendó a El Austral de Temuco: "Siempre me señalaron como si yo hubiese sido el asesino y eso me causó tristeza, porque te juzgan sin motivo y más aún, diciéndoles desde un principio que yo no cometí lo que ellos me estaban acusando".

A continuación, este técnico jurídico de 45 años lamentó que a la familia de la joven proveniente de EE.UU. "le hicieron creer que yo era el culpable y el padre se fue creyendo que yo era el culpable y en realidad no lo soy. Todo esto fue una maquinación de la PDI y la Fiscalía, ellos son los que ahora tienen que darle una respuesta al papá (de Erica)".

"La última vez que me llevaron a la siquiatra del Servicio Médico Legal, la doctora en su última pregunta me dijo que yo tenía dos posibilidades: una que me encontraran culpable y otra que me encontraran inocente (...) Yo le dije si me encuentran culpable, voy a seguir creyendo en Dios y en mi inocencia, si me declaran inocente, me voy a casar y voy a formar una familia y es lo que voy a hacer", fueron parte de sus declaraciones.

Por último, Domingo Jofré aseguró no tener claro si iniciará acciones legales, pero que esa es materia que tendrá que evaluar junto a sus abogados: "Yo no pienso en eso, hay muchas cosas todavía que resolver, hay un proceso que todavía no se termina y mientras eso no se acabe no se puede pensar en nada".

"Me causaron un daño súper grave y no solamente a mí sino que a toda mi familia, no sé si eso tendrá algún reparo porque además esta noticia fue comentada a nivel mundial y me dejaron como un asesino. Espero que con el tiempo eso se revierta", cerró.

PUB/VJ