El debate sobre ser o no donante se ha instaurado entre los chilenos con más fuerza que nunca, luego de que León Smith se sumara a la lista de niños que año a año mueren en la espera de un trasplante de órgano.

Pero, antes de hablar de donación es necesario conocer varios aspectos que rondan en torno a este gesto. El hecho de que más del 50% de las familias en Chile decida no donar los órganos del cuero de sus familiares aptos para estos fines, en muchos casos se debe a la desinformación.

¿Cuáles son las etapas de un trasplante?

Es muy importante saber que un sólo donante puede salvar a más de 8 personas con sus órganos y tejidos. Los potenciales donantes son pacientes con diagnóstico de muerte cerebral, certificado por dos médicos de los cuales por ley, uno debe ser neurólogo o neurocirujano. Al ser confirmada su muerte, el centro hospitalario donde reside informa a la Coordinación Nacional de Transplante del Ministerio de Salud, los cuales alertan a los centros de trasplante para identificar a los posibles receptores de estos órganos.

Se conversa con la familia y se confirma que validen la voluntad de la persona fallecida de donar sus órganos. Esta puede ser a favor o en contra. Una vez que este paso se logra, se identifican los receptores definitivos compatibles según el orden en el que se encuentran en la lista de espera.

Los posibles receptores son contactados y se les informa que se les realizará al procedimiento, mientras los órganos se trasladan vía terrestre u aérea -según se necesite- hasta el centro hospitalario donde se encuentre el paciente que recibirá el injerto, ya previamente preparado para la operación.

¿Qué órganos se pueden donar y por cuánto tiempo pueden preservarse?

  • Pulmones: un solo pulmón puede salvar una vida, aunque un donante puede ser la fuente de dos pulmones para trasplantes. Los pacientes que necesitan un trasplante de pulmón sufren patologías como: fibrosis quística, hipertensión pulmonar, enfisema pulmonar y edema pulmonar, entre otras.

* Cada pulmón puede preservarse entre 4 y 8 horas.

  • Corazón: el músculo es uno de los órganos más requeridos. Las condiciones médicas para un trasplante son: cardiomiopatías, fallas del corazón, miocarditis y otros tipos de enfermedades cardiacas.

* Cada corazón puede preservarse de 4 a 6 horas antes de ser trasplantado en un candidato.

  • Hígado: un órgano complejo con más de 500 funciones conocidas. Un solo hígado puede ser dividido entre dos recipientes, por lo que un solo donante puede ser fuente de dos trasplantes de hígado. Para requerir uno, puedes tener: defectos de nacimiento en este órgano o conducto biliar, infecciones crónicas del hígado como la hepatitis, o daños por drogas y/o alcohol.

* Cada hígado puede ser preservado de 12 a 15 horas.

  • Páncreas: es el responsable de producir la insulina y controlar el nivel de la glucosa en la sangre, entre otras funciones. Frecuentemente se trasplanta junto con un riñón, pues son los órganos a los que más afecta la diabetes. 

* Cada uno se puede preservar entre 12 y 24 horas.

  • Riñón: filtran de la sangre los desechos y agua en exceso, balanceando los líquidos del cuerpo. En muchos casos los pacientes que esperan un trasplante de riñón se someten a tratamientos de diálisis para sacar toxina de la sangre. Generalmente quiénes reciben este órgano es por tener presión alta, diabetes y enfermedad renal quística, entre otros. Este es el órgano más necesitado y con más frecuencia trasplantado.

* Cada Riñon se puede preservar entre 24 y 48 horas.

  • Intestino: son los que digieren la comida y absorben los nutrientes. En la mayoría de los casos se realizan en bebés y niños. La condición médica más común para requerir un trasplante es que estén bloqueados o doblados.

* Pueden ser preservados de 6 a 10 horas.

También pueden donarse tejidos entre los que se encuentran: las córneas, un ojo entero, piel, válvulas del corazón, venas, hueso superior del cuerpo, hueso y tejido conectivo.

¿Cuáles son las normas generales de la donación?

Según lo establece la Ley, los trasplantes de órganos solo pueden realizarse con fines terapéuticos en recintos hospitalarios que acrediten cumplir con las condiciones y requisitos establecidos por las normas vigentes. Estos deben llevar un registro de las actividades.

Además cualquier persona cuyo estado de salud lo requiera tendrán derecho a ser receptoras de órganos. Así también, cualquier persona mayor de 18 años será considerada, por el solo ministerio de la ley, donante de sus órganos una vez fallecido, a menos que en vida haya manifestado su voluntad de no serlo. Eso sí, la familia puede revocar esta decisión.

La donación de órganos solo puede realizarse de forma gratuita y sin ningún valor. Los gastos en los que se incurra por motivo de la extracción de órganos serán imputables al sistema de salud del receptor de acuerdo a las normas legales, reglamentarias y contractuales que correspondan.

Además no se podrá divulgar información que permita identificar al donante, así también la familia del fallecido no podrá conocer la identidad del receptor, ni sus familiares. Eso sí, esto excluye a quienes decidan donar entre personas vivas.

En caso de existir duda fundada respecto de la calidad de donante, se deberá consultar en forma previa sobre la extracción de uno o más órganos del fallecido, por orden de prelación, a las siguientes personas:

a) El cónyuge que vivía con el fallecido o la persona que convivía con él en relación de tipo conyugal.

b) Cualquiera de los hijos mayores de 18 años.

c) Cualquiera de los padres.

d) El representante legal, el tutor o el curador.

e) Cualquiera de los hermanos mayores de 18 años.

f) Cualquiera de los nietos mayores de 18 años.

g) Cualquiera de los abuelos.

h) Cualquier pariente consanguíneo hasta el cuarto grado inclusive.

i) Cualquier pariente por afinidad hasta el segundo grado inclusive.

PB/MC