Los colegios José Toribio Medina de Ñuñoa y el Cardenal José María Caro de Lo Espejo adelantarán sus vacaciones de invierno para no perder el año escolar, producto de las tomas en sus establecimientos.

En la actualidad, 20 liceos, que representan menos del uno por ciento de los cerca de 3.200 establecimientos de la capital, se encuentran ocupados por sus alumnos, principalmente en las comunas de Providencia y Santiago.

Las vacaciones de invierno están calendarizadas a contar del 11 de julio, pero cada sostenedor tiene la obligación de una vez finalizadas las tomas informar cómo se recuperarán las clases, planificación que no puede extenderse más allá del 15 de enero de 2017.

El seremi de Educación de la Región Metropolitana, Felipe Melo, expresó que "esta es una situación acotada a un número bastante pequeño de establecimientos, al día de hoy son 20 los que están en situación de ocupación o toma por parte de sus estudiantes en un contexto de casi 3.200 establecimientos que tenemos en la Región".

Melo añadió que "vamos a ir tomando las medidas que en cada caso se estimen más pertinentes, hasta el momento salvo estos dos casos, uno en la comuna de Ñuñoa y otro en la comuna de Lo Espejo, no existen medidas de adelantar las vacaciones para otros establecimientos".

Esta decisión de recalendarizar el año escolar se estudia en otros liceos, como el Internado Nacional Barros Arana.

Según informó Miriam Carvajal, presidenta del Centro de Padres y Apoderados "mejor que las adelantaran (las vacaciones), que salieran ojalá este viernes de vacaciones y volvieran en dos semanas más a clases con otra mirada, pero no tenemos respuesta de las autoridades del colegio y eso nos tiene muy complicados, porque estamos casi de brazos cruzados y esa es una cuestión que nos está preocupando harto", sostuvo.

Ante esta posibilidad, los protagonistas de las tomas dicen no estar preocupados por la recalendarización de las clases.

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