El capitán en retiro de Carabineros Christian Bustos y el coronel en retiro César Rojas quedaron bajo prisión preventiva tras su formalización por fraude al fisco, cohecho, negociación incompatible y soborno, por un millonario fraude en la licitación de cuatro cuarteles de la institución que terminaron destruidos tras el terremoto del 27F. 

Según los antecedentes, en 2012 se adjudicó la reconstrucción de cuatro retenes policiales que terminaron destruidos en el terremoto a la empresa CGM Limitada, por $1.152 millones. 

A eso, se detectó un exceso de pagos en relación al avance de las obras, lo que provocó un perjuicio fiscal de cerca de $500 millones. 

Rojas, como ex funcionario, aprovechó los contactos que tenía en Carabineros para gestionar de forma ilegal que la licitación la ganara la cuestionada firma y, a la vez, redactó los estados de pagos que se entregaban al oficial Bustos, quien recibía dinero por realizar esas maniobras ilícitas. 

El fiscal José Antonio Villalobos, de la Fiscalía de Alta Complejidad Oriente, explicó que "la vinculación de los ex funcionarios de Carabineros con los funcionarios activos es una vinculación real, concreta, precisa, la tenemos acreditada y creemos que en virtud de esa vinculación es que se generaron estas adjudicaciones de contratos que finalmente se tradujeron en fraudes al Fisco". 

"Mantenían información de que no estaba publicada, que esto era transmitido a estas personas que pretendían adjudicarse estos retenes y que luego adelantaban estos estados de pago sin que las obras estuvieran ejecutadas, logrando apropiarse de estos dineros sin que las obras fueran ejecutadas en su totalidad", añadió.

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