Marilyn Vilches, una joven de 25 años, salió el pasado 26 de abril a dar una prueba de la carrera de Fonoaudiología en la Universidad de Chile, de la cual jamás retornó.

Su madre, Mónica Flores, vive un calvario desde ese minuto, señalando a La Cuarta que su hija “es un mujer extremadamente responsable, jamás falta a un compromiso, y por eso nuestra angustia”.

La joven vive con un hermano en el sector de El Canelo en el Cajón del Maipo, pero pese a que ya no comparte casa con su progenitora, ella indicó que la universitaria le conversaba por WhatsApp todos los días  “o me llama para saber cómo estoy, pero desde el martes pasado su teléfono está apagado”. “Es imposible que se haya mandado a cambiar así", remarcó.

“Vende productos por catálogo y tiene tres kioscos en diferentes colegios. De verdad, no para y yo sé que no dejaría sus negocios botados”, agregó.

Por su parte, Jarol Sepúlveda (23) relató su encuentro con ella, siendo la última persona que la vio antes de su desaparición.

“Llegó a mi casa ese martes, tipín 8 horas, y como hace seis meses ya no somos pololos, la dejé dormir en mi cama y bajé a la de mis viejos”, detalló, añadiendo que eso no le parecía raro ya que ocasionalmente ella iba a su vivienda a dormir un rato.

“Sin embargo, cuando me di cuenta que se fue sin despedirse de nadie y no me volvió a llamar, me asusté un poco, pues ella no había andado bien en el último tiempo”, señaló respecto a lo que pasó horas después.

En ese sentido, indicó que la joven andaba un poco triste los últimos días, lo cual notó en las conversaciones que tenían por WhatsApp. “Como que a ella le entró melancolía por el tiempo que estuvimos juntos”.

“Es que siempre ha tenido dramas familiares y la verdad su red de apoyo se limita a mi familia. De hecho, nosotros pololeamos durante 7 años y 4 de ellos vivió en mi casa”, relató finalmente.

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