La pérdida auditiva en el adulto mayor es muy frecuente en las sociedades altamente tecnologizadas, en que la edad y el ruido intenso favorecen la aparición de dicho deterioro. 

Se estima que un 33% de esta población presenta trastornos de la audición según la última Encuesta Nacional de Salud y en el grupo de adultos mayores de 65 años o más el porcentaje asciende a 52,4%, siendo mayor la proporción de hombres 58,5% que lo reportan en comparación a las mujeres del mismo grupo etario 48%. 

Estos datos pertenecen al Estudio Nacional de Dependencia en Adultos Mayores encargado por Senama (2010).

Según este sondeo sobre la pérdida de autonomía, uno de cada 3 adultos mayores en el país tienen dificultad para utilizar el teléfono o recibir una llamada (32% de una población aproximada de 2 millones 680 mil adultos mayores) y un 17% solo puede utilizarlo con ayuda. 

Para el fonoaudiólogo Luis Ortega, Gerente Formación y Audiología GAES Latinoamérica, parte de esta dificultad tiene que ver con la presbiacusia o disminución de la capacidad auditiva por envejecimiento. 

Este deterioro progresivo se asocia no debe considerarse una enfermedad senil, según Ortega, sino la expresión de una situación normal o fisiológica del aparato auditivo que suele comenzar alrededor de los 60 años. 

La pérdida de sensibilidad auditiva que caracteriza a la presbiacusia se produce de forma gradual, progresiva, bilateral y simétrica. 

“Quienes presentan estas dificultades pueden tener deficiencia en la comprensión del lenguaje en ambientes ruidosos, con malas condiciones acústicas o en conversaciones muy rápidas” afirma el fonoaudiólogo de GAES. 

Sobre su experiencia con pacientes que llegan a los centros auditivos de GAES, Luis Ortega indica que a menudo el adulto mayor muestra indiferencia hacia el mundo que le rodea, presentan desconfianza hacia su entorno, desarraigo social y participa solo en conversaciones que se realizan con lentitud o que tratan sobre un tema muy conocido para él. Además niegan que puedan presentar este problema. 

Sin embargo, los trastornos auditivos pueden mejorar a través de un diagnóstico y un tratamiento correcto, ayudando al adulto mayor y a sus familiares en la comprensión del problema y poniendo todos los medios al alcance para que la calidad de vida de estos pacientes mejore. 

La presbiacusia no es un riesgo para la vida de las personas mayores, pero sí para su calidad de vida porque afecta fuertemente a la comunicación con sus seres queridos, tan importante y fundamental en esta etapa avanzada de la vida. 

Lo más aconsejable es que visite a un especialista otorrinolaringólogo o un centro auditivo especializado, que determine el tipo de disfunción auditiva que padece, descartando si hay alguna infección, tapón de cera… y recomiende si es necesario el uso de audífonos. 

Gaes es una compañía multinacional, líder en el tratamiento de personas con problemas de audición, con más de 600 centros auditivos abiertos en América Latina y Europa. 

PUB/SVM