Como una invitación a fomentar la lectura tanto infantil, como de adultos, en distintos países del mundo se ha impulsado a través de las Redes Sociales una campaña llamada “Árbol de los libros”.

¿De dónde viene este nombre? La idea es lograr “brotes” en una rama que actúa de metáfora en esta cadena de favores en la cual envías un libro por correo y puedes llegar a recibir un gran número dependiendo de cómo funcione el grupo donde participas, y del compromiso de quienes se sumen.

¿Cómo se lleva a cabo?

Al decidirte a participar, te inscribes con la persona que impulse la campaña, el cual tildaremos como “Líder". Esa persona te dará el nombre de alguien que no conoces, sus gustos y dirección de manera que puedas enviarle un solo libro. Luego tú debes invitar a 7 personas que quieran participar, los cuáles deben enviarle el libro a la persona que te invitó (el Líder), y a su vez esas 7 personas contactarán a otros 7 que deben enviártelo a ti. Todo esto, en el plazo de una semana.

Si este sistema “piramidal” funciona y todos se comprometen, pueden llegar hasta a tu hogar un total de 49 libros, los cuales pueden ser usados en buen estado o nuevos. Hay gente que invita a otros a participar a través de sus estados de Facebook o Twitter, otros que mandan la cadena vía correo electrónico; pero también hay grupos bien organizados donde tienen una planilla donde van repartiendo en orden a quién le corresponde enviar a quién y dónde comparten sus experiencias exitosas. Uno de ellos se llama “El árbol de los libros edición Chile”, el cual es un grupo privado de Facebook, y tiene sus pares en países como Argentina o México, además de versiones con libros para niños o para adultos.

Y…¿Realmente funciona?

Catalina Ojeda cuenta a Publimetro que vio la iniciativa en una publicación de Facebook de una compañera de colegio y que inmediatamente le llamó la atención. “Me mandó la invitación dándole mucho énfasis a la responsabilidad y compromiso. No sabía si iba a resultar, no esperaba 49 libros como se supone que es, pero el hecho de regalar uno a un desconocido que tuviera un interés real en recibirlo me encantó, así que acepté”, relata.

Explica que puedes dejar el libro con una nota si quieres, y que en su caso regaló los cuentos completos de Cortázar. “Fue como magia, al volver de ir a dejar el libro ya tenía dos libros en mi buzón. Uno venía de Linares, el otro de Talca y luego llegaron otros de Santiago. Es un gran experimento social y como no sale caro enviarlos por correo hay mucha gente dispuesta a hacerlo”, cuenta.

Por otro lado, Valeria Beatriz -una madre de Concepción- llegó a una cadena de libros donde cada uno debía buscar a las personas lo cual encontró difícil. Luego llegó al grupo de Facebook “El árbol de los libros edición Chile” y se inscribió al ver lo organizado que era. En su caso, ella buscaba libros infantiles para su pequeño hijo León. “Me pareció una iniciativa entretenida y muy buena, ya que incentiva la lectura. Es entrete que te lleguen libros de regalo ¡A mi hijo le encanta abrirlos!”, dice. En su caso ya les han llegado 7 libros desde todas partes de Chile, incluso con notas incluidas. “Esos detalles se agradecen”, agrega.

María Piedad, quién también participó de una de las cadenas buscando hacer crecer su biblioteca, afirma que hasta el momento en un mes solo le han llegado dos, cuando el plazo es de una semana. “Me gusta la iniciativa, pero es una pena que la gente no se comprometa de verdad, pues cuando uno piensa en amantes de los libros cree que serán igual de comprometidos. Igual yo estoy tranquila con los dos que me han llegado y muy feliz de haber podido enviar el mío con mucho cariño”.

Tamara Saavedra, quién es del sur de Chile, tuvo una participación fallida en una cadena de Facebook buscando libros para su hijo pequeño,donde no le llegó ningún libro. Luego, a través de un grupo organizado se inscribió, envió su libro y ahora está viviendo el período de recibirlos. “Hasta la fecha nos han llegado 3 libros, y en esta cadena deberían llegar 9 en total. Al principio era muy rápido, pero quizás por la fecha la gente se esta demorando en responder. Igual esto me parece muy bueno, porque es una gran alternativa para que nuestros hijos fomenten el amor por la lectura. A mi hijo le han llegado de colores, con animales, los toma, los mira y ya reconoce algunos”.

Finalmente Catalina Ojeda agrega que “ojalá esto pudiera crecer y transformarse en una idea que se replique en colegios y comunidades locales. Sería una gran forma de acercar los libros a la gente que no tiene acceso para comprarlos o a bibliotecas…y la verdad es que expandir esto es muy simple y bonito”, remata.

PB/MC