El lunes 4 de abril Alejandro Aravena recibió en la sede de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, su hace meses anunciado nombramiento como ganador del Premio Pritzker, también tildado de “Nobel de la Arquitectura”. Y es que la obra del prestigioso arquitecto, no solo es ampliamente reconocida en el extranjero, sino que también tiene un alto impacto en nuestro país, donde algunas de sus obras más destacadas han tomado forma. 

Una de ellas es el edificio del Centro de Innovación UC Anacleto Angelini, una de sus obras arquitectónicas más destacadas y recientes, y el cual según cuenta su director Conrad Von Igel, ha vivido en carne propia el impacto del Premio Pritzker.

“Efectivamente tras este reconocimiento, el edificio ha adquirido mayor notoriedad como obra arquitectónica. Hemos recibido muchas visitas, también consultas de empresas asociadas y emprendedores que preguntan con más frecuencia sobre detalles y aspectos de su estructura y realización. Por suerte para nosotros como institución, tuvimos la suerte de anticiparnos al Pritzker con la construcción de una de sus obras más recientes y logradas en términos de impacto”, cuenta a Publimetro.

El director del Centro, afirma también que cree que el efecto de la obra de Alejandro Aravena era anterior a que recibiera este reconocimiento internacional. “Su trabajo y obras en sí son tan icónicas y espectaculares, que efectivamente nos permitió como Centro de Innovación UC tener una una visibilidad muy importante desde el principio. Sin duda, su aporte es muy relevante e icónico en temas de innovación y emprendimiento en este país. Ya estaba teniendo desde antes ese efecto”, asevera.

A pesar de que Aravena no tiene una participación activa con su oficina Elemental o como arquitecto, Von Igel cree que estar detrás del diseño y construcción del edificio que es parte del proyecto de la Universidad Católica -de la cuál el arquitecto es ex alumno- es un gran valor agregado a la obra y un “tremendo orgullo por tener la suerte de poder pasar el día a día en un lugar que él imaginó, que funcione bien, incluso mejor potenciado con mayor fuerza por parte de quienes lo habitan, y que coincida con el Centro en el sentido de que la innovación está puesta al servicio de generar un impacto positivo en la sociedad, y de que no solo hay una preocupación por la faceta económica, sino que también por el sentido de la estética, diseño y que integre varias disciplinas al servicio de las personas”.

Barrios orgullosos

Por otro lado, Pilar Goycoolea -Directora Ejecutiva de Urbanismo Social- ha trabajado junto a Alejandro y Elemental en diversos proyectos de viviendas sociales. Ellos como una fundación que se preocupa de prevenir el deterioro de los barrios sociales y de trabajar con sus habitantes posterior a la entrega de sus viviendas, ven el impacto del Premio Pritzker más vivo en quiénes habitan las casas imaginadas por Aravena.

“Desde el anuncio se ha visto un cambio en la actitud de la gente. Se ven más orgullosos de sus casas, del barrio en el que viven y hablan de quién las diseño. Aumentó la sensación de identidad de barrio y por ende se cuida y se protege más, se organizan mejor y todo esto porque lo sienten propio y con valor. Muchas personas no veían de buena forma vivir en viviendas sociales, y ahora es algo de lo que se jactan ante otros”, explica Pilar a Publimetro.

Además la Directora cree que el aporte de Aravena junto a su oficina de arquitectura ha sido muy grande especialmente en temas de políticas públicas. “Creo que la obra de Alejandro ha instalado en las políticas públicas el tema de la vivienda. Hoy la arquitectura, la importancia del diseño, el desarrollo de los barrios y más, se ve como algo fundamental en el desarrollo de las casas sociales y en el aumento de la plusvalía de los barrios. Su aporte ha sido un tremendo avance, pues subió el estándar de la política de vivienda y puso en el tapete la discusión de poder invertir más en las personas, luego de que reciben sus viviendas básicas, para no perder el estándar de lo que están recibiendo”, finaliza.

PB/MC