La noticia que se tomó la agenda política el viernes pasado, fue la declaración de Ricardo Lagos donde anunciaba su candidatura presidencial. Respecto a ese hecho, el Presidente del PPD, Gonzalo Navarrete dijo que de todas maneras el PPD cree que la Nueva Mayoría debe realizar elecciones primarias. “Esto no es Lagos o nada. Cada partido definirá su liderazgo”, enfatizó. 

Ese mismo día, desde la DC, el diputado Ignacio Walker dijo vía Twitter que estaba dispuesto a competir con Ricardo Lagos en primera vuelta si su partido se lo pedía.

Más candidatos.

En los últimos días se han levantado aún más opciones dentro del oficialismo. El agente chileno ante La Haya, José Miguel Insulza se sumó a esta lista, tras afirmar que tendría una respuesta, pero "por lo menos más allá de las elecciones municipales; hoy días las estrellas de esto debieran ser los candidatos y candidatas a alcalde, no los políticos en general”, dejando abierta la opción a una eventual candidatura.

Quien también se sumaría a la primaria de la Nueva Mayoría es la senadora Isabel Allende, quien declaró tener “total disponibilidad para competir". "Sin embargo, he reiterado que ésta no es una decisión personal, sino colectiva y que se tomará democráticamente después de las elecciones municipales”, agregó.

¿Antes o después?

Ante las declaraciones de estas figuras del mundo de la política cabe preguntarse que es más conveniente, si asumir la intención de ser candidato antes o a después de las elecciones municipales. Publimetro conversó este tema con el cientista político, Federico Cabrera, quién dijo que en ambos casos se cuenta con ventajas y desventajas. “Esperar los resultados de las primarias, les permite armar una estrategia en base a los resultados”, afirma el especialista. Según Cabrera, las municipales sirven de antesala a lo que serán las elecciones presidenciales, sin embargo, “hay que ser cuidadosos, pues en la votaciones municipales hay mayores porcentajes de participación (votos) que en las parlamentarias y presidenciales”, enfatizó.

Las desventajas, según el cientista político, serían que en este momento existe un clima de mucha incertidumbre respecto a la política, sobre todo considerando las evaluaciones de las encuestas hacia el Gobierno, lo que golpea también a la Nueva Mayoría, y que además el no definir una figura presidencial previa a las municipales le resta cohesión a las candidaturas. “Las figuras presidenciales sirven para apoyar a los candidatos. Generalmente se sacan las fotos con ellos y se genera unión en torno al liderazgo que ellos representan”, explicó el especialista.