Una nueva varazón de mariscos, esta vez de machas, tiene consternado a los pescadores y recolectores de la localidad de Cucao en la isla de Chiloé.

Acorde a los habitantes de la zona perteneciente a la comuna de Chonchi, esta es la tercera vez que ocurre esta situación durante los últimos días, por lo que llamaron a las autoridades a escuchar las demandas de los trabajadores del área.

Jorge Huenumán, cacique de la comunidad indígena de Huentemó y secretario general del consejo de caciques de Chiloé señaló a Publimetro que "lo que estoy viendo en estos momentos es una cosa horrible, que nadie lo puede creer. Yo tengo 64 años y nunca había visto una epidemia tan grande como esta que estamos viendo ahora".

Consultado sobre lo que acontece en la zona, aseguró que "esto no es una marea roja, esto es una contaminación y viene de las salmoneras, de los desechos que tiraron en la zona norte. Eso es lo que trajo esta mortandad de productos. Esto que tenemos en esta ribera que son las machas, los locos y las lapas y todo esta contaminado en estos momentos".

Por su parte, Iris Millacura quien es recolectora de mariscos en Cucao, admitió sentir "mucha impotencia en estos momentos. Esto era mi trabajo, mi sustento. Nosotros quedamos de brazos cruzados, tenemos hijos que mantener. Cuando nos faltaba nosotros íbamos en la playa para tener que comer, hoy día no tenemos nada, tenemos que andar en la calle para tener lo que necesitamos".

"Por eso necesitamos que nos escuchen, la señora Presidenta que nos pueda escuchar, que no estamos reclamando porque queremos, sino porque necesitamos ser escuchados nosotros como chilotes", manifestó.

"Hace mas de un mes que estamos sufriendo esto y no hemos recibido nada de las autoridades. Por eso sentimos impotencia. No había venido a la playa porque es algo tremendo y ahora que lo veo, en mi corazón siento rabia, siento todo", agregó.

"Necesitamos que nos escuchen y que tengamos solución pronto, porque nuestro problema es grave. Voy directo a la Presidenta Bachelet que nos pueda escuchar, porque somos madres, dueñas de casa, trabajamos y somos mujeres esforzadas. En Cucao quedamos de brazos cruzados y si no trabajamos nos quedamos sin casa", culminó la mujer.

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