Un trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Santiago (Usach) indica que los primeros registros de productores del pisco como destilado de uva datan de principios del siglo XVIII, mientras que Perú comenzó su producción en base al aguardiente de caña.

Luego de 4 años de trabajo, el Investigador de la Usach, Pablo Lacoste, dio a conocer importantes antecedentes para fundamentar la defensa de denominación de origen del pisco chileno.

De acuerdo a este estudio, el primer documento que muestra la existencia del pisco chileno es un testamento de un productor de destilado de uva llamado Marcelino Rodríguez Guerrero en el Valle de Elqui en 1733, uno de los primeros en aparecer en el censo vitivinícola que realizó el Rey de España.

“Este censo en el norte de Chile mostró a 92 productores, en Huasco, Copiapó, Coquimbo y Limarí. Estamos reconstruyendo la vida de esos pioneros para saber cómo fue que escaló a ser una de las principales producciones con denominación de origen de América”, señaló Lacoste.

Este trabajo, en el que participaron cerca de 15 investigadores, también arrojó que Perú comenzó a producir aguardiente de caña años después, con mano de obra barata, especialmente esclavos, haciéndola pasar por aguardiente de uva.

Debido a la gran producción que registró el mercado peruano a principios de 1800, comenzaron a exportar su bebida.

“Ellos pensaron que tenían la primacía porque en Perú había un puerto que se llamaba Pisco, pero esta investigación determina que la producción arrancó de acá. Esos elementos son los que consolidan la denominación”, acotó el investigador.

Estos antecedentes entregan un importante respaldo a la defensa de la denominación de origen que está realizando nuestro país. La investigación fue financiada por el Gobierno Regional de Coquimbo, como una de las diversas actividades para sensibilizar y dar a conocer la relevancia patrimonial e histórica de este producto.

Al respecto, el Intendente de Coquimbo, Claudio Ibáñez, manifestó que “el pisco se produce en Chile desde hace muchos años. Por compromiso de nuestra Presidenta Michelle Bachelet y como Gobierno Regional vamos a dar una defensa férrea de nuestro producto porque queremos proteger esta actividad económica y proteger el empleo que aporta. Es un producto símbolo de nuestra identidad”.

Actualmente, la industria del pisco, concentrada en las regiones de Coquimbo y Atacama, aporta con más de 24 mil empleos y en Coquimbo congrega a unas 3 mil cooperativas.

PUB/CM