Durante cinco meses, vecinos del sector del “Fundo El Carmen”, trabajaron bajo el alero de las fundaciones Proyecto Propio y AVINA; la Consultora EBP Chile, la Asociación de Consumidores y Usuarios del Sur, la Embajada de Suiza en Chile y la Municipalidad de Temuco, para elaborar un grupo de iniciativas destinadas a solucionar los problemas energéticos y medioambientales de la Región.

Entre julio y noviembre las organizaciones miembros del consorcio lograron que los vecinos realizaran un diagnóstico participativo en el que volcaron sus expectativas de solución ante los problemas energéticos y medioambientales que enfrentan a diario. 

El paquete de nueve proyectos considera iniciativas de mejoramiento térmico de las viviendas, control del gasto energético, sistemas de arriendo de bicicletas, programas de auto compartido, puntos limpios de reciclaje y control de la contaminación atmosférica producto de los calefactores a leña. 

Al respecto, el alcalde de Temuco destacó el trabajo colaborativo que hubo entre los vecinos y elogió la metodología de trabajo que impulsaron las organizaciones. 

“La Embajada de Suiza está realizando un importante aporte de recursos que nos permiten trabajar con los vecinos y vecinas, uniendo esfuerzos y voluntades para avanzar en todo lo relacionado a la contaminación atmosférica que afecta a nuestra comuna. Por ejemplo, podemos desarrollar iniciativas propuestas por los propios vecinos de Fundo El Carmen, como la implementación de un punto limpio o la compra asociativa de convertidores catalíticos para calefactores a leña. Compartir experiencias en estas materias puede generar importantes beneficios para todos”. dijo.

A su vez, el Director Social de la Fundación Proyecto Propio, Rodrigo Aguayo, puso el acento en que la innovación social de este proyecto funcionó como herramienta para que los vecinos expresaran sus anhelos de solución en torno a los temas de energéticos y medioambientales.

“La innovación social es posible encontrarla en la realización de una cartera de proyectos de eficiencia energética que se basa en las ideas de la propia comunidad, siendo esta última un motor de cambio en los desafíos energéticos a escala de barrio”, apuntó.

Jerman Namoncura, -uno de los vecinos protagonistas del proceso- celebró la organización de la comunidad en pos de un objetivo común. “Los vecinos tenemos muchas ganas de participar, de aprender y de ser parte de las soluciones a los problemas. Es gratificante encontrarse con vecinos dispuestos a participar y con organizaciones que nos enseñan a trabajar en conjunto”, sentenció. 

Tras la presentación de las iniciativas ahora comenzará un proceso igualmente complejo para todos quienes participaron del proceso: conseguir el financiamiento público-privado que permita que los proyectos se hagan realidad.